Después de catorce años explorando el cráter Gale, el rover Curiosity ha encontrado en el monte Sharp una serie de depresiones que no responden a ningún patrón erosivo conocido: amplias, poco profundas, y desprovistas de los materiales que normalmente explican su existencia. El hallazgo, situado en el Valle Grande entre capas ricas en sulfatos, invita a preguntarse si Marte guarda aún mecanismos geológicos que la ciencia no ha sabido nombrar. En la larga conversación entre la humanidad y el planeta rojo, estas cavidades sin origen claro son una pregunta formulada en piedra.