Durante catorce años, el rover Curiosity ha ascendido pacientemente las laderas de Mount Sharp en Marte, y el 26 de agosto de 2026 cruzó el umbral de un kilómetro de elevación sobre el suelo del Cráter Gale. No es una cima conquistada, sino una estación en un viaje más profundo: la lectura de capas geológicas que guardan la memoria de un planeta que alguna vez conoció el agua y la posibilidad de la vida. En cada metro ganado, la humanidad descifra un poco más la historia climática de un mundo que guarda sus secretos en piedra.