Cada año, decenas de jóvenes migrantes que llegaron solos a España durante su infancia descubren que el Estado que los protegió tiene una fecha de vencimiento: la medianoche de su decimoctavo cumpleaños. En ese instante, la tutela se extingue sin transición, y lo que les espera —un piso tutelado, un albergue o la calle— depende menos de sus circunstancias personales que del código postal donde les tocó crecer. Esta fractura revela una tensión profunda en el Estado de bienestar español: el reconocimiento de la vulnerabilidad infantil que se interrumpe de forma arbitraria, justo cuando esa vulne
Cumplir 18 años en un centro de menores: el abrupto fin de la tutela para migrantes
Menores migrantes no acompañados pierden protección legal y acceso a servicios al cumplir 18 años, enfrentando riesgo de homelessness y exclusión social.