En una isla donde los apagones sistemáticos apagan tanto los hogares como las torres de telecomunicaciones durante la madrugada, ETECSA lanzó una promoción de datos ilimitados nocturnos a más de 25 dólares por recarga —precisamente en el horario en que su propia red colapsa. La empresa había admitido días antes que más del 47% de sus radiobases quedan sin servicio en condiciones normales de crisis eléctrica, y más del 80% durante colapsos totales. Hay algo profundamente revelador en ofrecer abundancia en el único momento en que la realidad la hace imposible: no es solo una contradicción comerc
Cubanos denuncian promoción de ETECSA de datos ilimitados nocturnos como estafa por apagones
Para qué gastar dinero en un servicio si nunca hay conexión
¿Por qué ETECSA lanzaría una promoción que sus propios clientes no pueden usar? ¿Es negligencia o algo más deliberado?
Probablemente sea más complicado que eso. La empresa está en una situación estructural imposible: necesita ingresos, pero la crisis energética hace que su infraestructura sea inestable. Tal vez pensaron que algunos usuarios lograrían conectarse en esos horarios, o que la promoción sonaría atractiva sin analizar bien la realidad operativa.
Pero aquí hay que ser precisos: ETECSA admitió públicamente que no invertirá en infraestructura sin respaldo energético. Eso es una declaración clara. Entonces, ¿por qué promocionan servicios que dependen de esa infraestructura funcionando?
¿Cuánta gente realmente pierde dinero con esto? ¿Hay cifras de cuántas recargas se venden con esta promoción?
El artículo no proporciona números de ventas. Lo que sí sabemos es que una recarga internacional cuesta más de 25 dólares, y muchas familias envían dinero desde el extranjero. Cuando eso dinero se gasta en un servicio inusable, es una pérdida real para esas familias.
Exacto. Y eso es importante: no sabemos cuántas personas compraron esta promoción o cuánto dinero se perdió en total. Lo que sí está documentado es que ETECSA reconoce que el 80 por ciento de sus radiobases quedaron sin servicio durante el colapso de septiembre.
¿Ha respondido ETECSA a estas críticas específicamente?
No directamente a esta promoción de octubre. En ocasiones anteriores, la empresa ha mencionado inversiones en paneles solares como solución parcial, pero los usuarios señalan que esos paneles han sido robados en algunos lugares.
Y eso es un dato importante: hay un problema de seguridad de la infraestructura además del problema de energía. Pero el artículo no profundiza en si esos robos fueron generalizados o aislados, ni en qué medida afectaron la cobertura general.
Entonces, ¿esto es un síntoma de un problema más grande?
Completamente. Es un síntoma de que la infraestructura de telecomunicaciones está colapsando bajo el peso de la crisis energética, y la empresa no tiene los recursos para invertir en soluciones reales. Las promociones son lo único que pueden ofrecer.
Y eso es lo que el artículo muestra bien: la contradicción entre lo que ETECSA dice públicamente sobre sus limitaciones y lo que promociona. Pero lo que no sabemos es si hay presión desde arriba para vender, o si es simplemente una desconexión entre los departamentos de marketing y operaciones.
Der Puls
- ETECSA lanzó una promoción de datos ilimitados entre medianoche y las 7 a.m., el horario exacto en que los apagones dejan sin electricidad tanto los teléfonos de los usuarios como las torres que los conectan.
- La empresa había reconocido públicamente, apenas días antes, que los apagones inutilizan casi la mitad de sus radiobases en condiciones normales y más del 80% durante colapsos como el del 18 de septiembre.
- Cubanos dentro y fuera de la isla pierden dinero real —más de 25 dólares por recarga— en un servicio que resulta prácticamente imposible de usar, generando una avalancha de críticas bajo la publicación oficial de ETECSA en Facebook.
- El patrón no es nuevo: promociones similares con datos nocturnos generaron las mismas críticas en marzo y septiembre, sin que la empresa haya comprado baterías de respaldo ni abordado la contradicción ante sus clientes.
- La respuesta institucional se limita a mencionar paneles solares como solución parcial, mientras usuarios reportan que incluso esos paneles han sido robados en ciudades como Santiago de Cuba, donde entre 140 y 150 torres quedan fuera de servicio cada día.
En una isla donde los apagones sistemáticos apagan tanto los hogares como las torres de telecomunicaciones durante la madrugada, ETECSA lanzó una promoción de datos ilimitados nocturnos a más de 25 dólares por recarga —precisamente en el horario en que su propia red colapsa. La empresa había admitido días antes que más del 47% de sus radiobases quedan sin servicio en condiciones normales de crisis eléctrica, y más del 80% durante colapsos totales. Hay algo profundamente revelador en ofrecer abundancia en el único momento en que la realidad la hace imposible: no es solo una contradicción comercial, sino el retrato de un sistema que sigue vendiendo promesas que su propia infraestructura no puede sostener.
A principios de octubre, ETECSA lanzó una promoción que ofrecía 25 gigabytes de datos más acceso ilimitado a internet entre medianoche y las siete de la mañana, válida por 35 días y con minutos nacionales ilimitados para quienes recibieran dos o más recargas internacionales. El costo superaba los 25 dólares —dinero que muchos cubanos en el exterior envían para mantener conectados a sus familias en la isla.
La publicación en Facebook desató una avalancha de críticas que señalaban una contradicción difícil de ignorar: los datos ilimitados se ofrecían exactamente en el horario en que los apagones sistemáticos dejan sin electricidad tanto los teléfonos como las torres de transmisión. Usuarios reportaron haber perdido decenas de gigabytes contratados sin poder usarlos, y la indignación apuntaba tanto a la inutilidad práctica de la oferta como al costo, que muchos describieron como una falta de respeto.
Lo que hacía la situación aún más difícil de justificar era que la propia empresa había admitido días antes que los apagones dejaban fuera de servicio al 47,5% de sus radiobases en condiciones normales de crisis eléctrica, y a más del 80% durante el colapso del Sistema Electroenergético Nacional del 18 de septiembre —cuando el tráfico de internet cayó un 58%. ETECSA había declarado además que no era viable seguir invirtiendo en infraestructura sin respaldo energético.
En ciudades como Santiago de Cuba, entre 140 y 150 torres quedaban fuera de servicio diariamente. De las aproximadamente 2,520 radiobases del país, solo la mitad contaba con algún respaldo energético, y unas 450 presentaban averías o generadores sin combustible. Los usuarios no olvidaban que la empresa había mencionado paneles solares como solución parcial, pero que en Santiago se habían denunciado robos de esos mismos paneles.
Este ciclo no era nuevo. En marzo y septiembre, promociones similares con datos nocturnos habían generado críticas idénticas. La campaña de octubre se lanzó sin mencionar ninguna de estas cifras ni responder a las contradicciones que sus propios clientes señalaban, completando el retrato de una empresa que sigue ofreciendo servicios en el único horario en que su red no puede garantizarlos.
A principios de octubre, la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba lanzó una promoción que prometía 25 gigabytes de datos más acceso ilimitado a internet durante las madrugadas —entre las doce de la noche y las siete de la mañana— válida por 35 días. La oferta incluía además minutos y mensajes nacionales ilimitados durante diez días para quienes recibieran dos o más recargas internacionales. El costo superaba los 25 dólares por recarga, dinero que muchos cubanos envían desde el extranjero para mantener conectados a sus familiares en la isla.
La publicación oficial en Facebook de ETECSA desencadenó una avalancha de críticas. Los usuarios señalaban una contradicción que resultaba imposible de pasar por alto: los datos ilimitados se ofrecían precisamente en el horario en que los apagones sistemáticos dejan sin electricidad tanto los teléfonos como las torres de transmisión. Un comentario resumía el sentimiento generalizado: para qué gastar dinero en un servicio si nunca hay conexión a internet. Otro usuario reportó haber perdido aproximadamente 30 gigabytes de datos contratados sin poder utilizarlos. La indignación apuntaba tanto a la inutilidad práctica de la oferta como al costo, que muchos describían como una falta de respeto al bolsillo de los cubanos tanto dentro como fuera de la isla.
El contexto que rodeaba el lanzamiento de esta campaña hacía la situación aún más problemática. Apenas días antes, ETECSA había admitido públicamente que los apagones limitaban severamente su red y que "no es viable continuar invirtiendo para ampliar la red de acceso si no se cuenta con la capacidad de respaldar energéticamente la infraestructura". La empresa había reconocido números que eran contundentes: en condiciones normales de crisis eléctrica, los apagones dejaban fuera de servicio al 47,5 por ciento de las radiobases y al 56,5 por ciento de los gabinetes de telecomunicaciones. Durante el colapso del Sistema Electroenergético Nacional del 18 de septiembre, más del 80 por ciento de los sitios de radiobases quedaron sin servicio y el tráfico de internet cayó un 58 por ciento.
La magnitud del problema era visible en ciudades como Santiago de Cuba, donde entre 140 y 150 torres quedaban fuera de servicio diariamente por falta de corriente. De las aproximadamente 2,520 radiobases del país, solo la mitad contaba con algún tipo de respaldo energético. Unas 450 presentaban averías o carecían de combustible en sus generadores. Los usuarios no pasaban por alto esta realidad. Un comentario ampliamente compartido bajo la publicación promocional señalaba que ETECSA había declarado que no invertiría en infraestructura, pero tampoco compraba baterías de respaldo.
Este no era un patrón aislado. En marzo, una cubana había cuestionado públicamente a ETECSA por vender datos que no se podían usar. En septiembre, una promoción similar con la misma estructura de datos nocturnos había generado críticas idénticas. La empresa había respondido en ocasiones anteriores señalando que invertía en paneles solares como solución parcial, pero los propios usuarios recordaban que en Santiago de Cuba se había denunciado el robo de paneles solares instalados por ETECSA, lo que ilustraba la magnitud del deterioro de la infraestructura.
La empresa lanzó su campaña de octubre sin mencionar ninguna de estas cifras ni abordar las contradicciones que sus propios clientes señalaban. La respuesta de los usuarios fue la que completó el cuadro: una promoción que ofrecía un servicio en el único horario en que ese servicio resultaba prácticamente imposible de utilizar, a un costo que muchos no podían permitirse perder.
Bemerkenswerte Zitate
No es viable continuar invirtiendo para ampliar la red de acceso si no se cuenta con la capacidad de respaldar energéticamente la infraestructura— ETECSA, en declaración pública días antes del lanzamiento de la promoción
ETECSA ha dicho que no invertirá en infraestructura, pero tampoco compra baterías— Usuario en comentarios de la publicación promocional