En los márgenes de un acuerdo diplomático valorado en millones de dólares, un hombre sin documentos y con el cuerpo marcado por nueve cirugías extendió los brazos entre rifles y otro ser humano arrodillado. Leonardo Sánchez Fernández, cubano deportado a Guinea Ecuatorial en agosto de 2026, eligió interponerse cuando una supervisora ordenaba disparar, convirtiendo un hotel de Malabo en el escenario de una de las formas más antiguas de humanidad: proteger al vulnerable a costa del propio riesgo. El gesto, captado en video y publicado por The American Prospect, ilumina lo que los acuerdos entre g
Cubano deportado se interpone entre policías armados y migrante en Guinea Ecuatorial
Migrantes retenidos en condiciones de detención, amenazas de violencia letal, acceso negado a atención médica, y deportados mantenidos esposados durante más de 36 horas sin documentos de viaje.