La estación de Indio Hatuey registró por primera vez el punto de congelación en territorio cubano, superando el récord anterior de 0,6°C establecido en 1996. Un frente frío excepcional procedente de Norteamérica arrastró aire polar al Caribe, afectando a 32 estaciones meteorológicas con temperaturas bajo 10°C.
Cuba registra récord histórico de 0°C en medio de crisis energética y apagones masivos
El frío es un evento meteorológico. Los apagones son una crisis.
¿Por qué importa tanto que Cuba haya alcanzado 0 grados? Es solo un número.
Porque en una isla tropical, ese número representa algo que nunca había ocurrido. No es solo frío; es la ruptura de lo que se creía posible en ese lugar.
Pero la gente debe estar acostumbrada al frío en otros países. ¿Qué lo hace especial aquí?
Que los cuerpos, las casas, la infraestructura entera están diseñados para el calor. Cuando llega el frío, no hay defensa. Y cuando además no hay electricidad...
Ahí está el verdadero problema, ¿verdad? No es el frío en sí.
Exacto. El frío es un evento meteorológico. Los apagones son una crisis. Juntos, se convierten en algo que toca la supervivencia.
¿Cuánto tiempo llevan así?
Los apagones masivos escalaron desde mediados de 2024. Pero la infrafinanciación del sistema eléctrico es de décadas. Esto no es nuevo; es que finalmente colapsó.
¿Y el Gobierno qué dice?
Culpa a las sanciones estadounidenses. Los expertos independientes hablan de corrupción, negligencia, falta de inversión. Probablemente ambas cosas sean verdad.
¿Hay salida?
Necesitarían entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para reparar el sistema. Eso no está en el horizonte. Mientras tanto, la gente sigue buscando formas de mantenerse caliente sin electricidad.
O Pulso
- Estación de Indio Hatuey alcanzó 0°C el martes, primer punto de congelación registrado en Cuba, superando récord de 0,6°C de 1996
- Apagones masivos afectaron al 62% de la isla el martes; el 31 de enero llegaron al 63%
- Nueve de 16 unidades termoeléctricas operativas están fuera de servicio; expertos estiman necesarios 8.000-10.000 millones de dólares para reparar el sistema
- Treinta y dos estaciones meteorológicas reportaron temperaturas bajo 10°C durante la ola de frío
La estación de Indio Hatuey registró por primera vez el punto de congelación en territorio cubano, superando el récord anterior de 0,6°C establecido en 1996. Un frente frío excepcional procedente de Norteamérica arrastró aire polar al Caribe, afectando a 32 estaciones meteorológicas con temperaturas bajo 10°C.
Cuba alcanzó su temperatura mínima histórica de 0°C en Matanzas, un fenómeno inusual en el clima tropical que coincide con una profunda crisis energética que deja sin electricidad al 62% de la isla.
El martes por la mañana, cuando los termómetros en la estación meteorológica de Indio Hatuey, en Matanzas, tocaron los 0 grados centígrados, Cuba entró en territorio histórico. Era la primera vez en los registros del país que se alcanzaba el punto de congelación. El Instituto de Meteorología confirmó lo que parecía imposible en una isla tropical: escarcha cubriendo los cultivos, un fenómeno tan raro que los observadores locales tuvieron que documentarlo con cuidado. El anterior récord de temperatura mínima databa de 1996, cuando Bainoa, en la provincia de Mayabeque, registró 0,6 grados. Treinta años después, ese número había sido superado.
Lo que hizo posible este evento fue un frente frío excepcional que viajó desde Norteamérica trayendo consigo una masa de aire polar hasta el Caribe. El cielo despejado, el aire seco y los vientos débiles crearon las condiciones perfectas para un enfriamiento acelerado. Aquella madrugada, 32 estaciones meteorológicas distribuidas por toda la isla reportaron temperaturas iguales o inferiores a 10 grados. En Matanzas, Gisel Hidalgo-Gato describió noches con temperaturas por debajo de los 13 grados, un frío que ella caracterizó como intenso y helador. En el oeste de La Habana, Karen Páez, instructora de arte y madre de tres niños, dijo que el frío era insoportable incluso dentro de su casa, obligándola a mantener a sus hijos abrigados con varias capas de ropa.
Pero lo que hizo esta ola de frío particularmente cruel fue el contexto en el que llegó. Cuba estaba ya sumida en una crisis energética profunda que había ido escalando desde mediados de 2024. El martes mismo en que se registraba el récord histórico de frío, la isla experimentaba apagones masivos que dejaban sin electricidad a casi el 62 por ciento del territorio en el momento de mayor demanda de energía. Una semana antes, el 31 de enero, se había alcanzado un máximo aún más alto: el 63 por ciento del país sin luz en el pico de consumo. Estas cifras provenían de la Unión Eléctrica, la empresa estatal que gestiona la red nacional.
La paradoja era brutal: mientras las temperaturas caían a niveles nunca antes vistos, las familias cubanas no tenían acceso a calefacción porque no había electricidad. El frío extremo, que en otras circunstancias habría sido una curiosidad meteorológica, se convirtió en una prueba adicional de la fragilidad de la vida cotidiana en la isla. La demanda de energía bajó durante estos días porque menos gente usaba aire acondicionado, pero eso no significaba alivio. La generación de electricidad seguía siendo limitada por una cadena de problemas crónicos: nueve de las dieciséis unidades termoeléctricas operativas estaban fuera de servicio por fallas técnicas o mantenimiento. Estas plantas representan alrededor del 40 por ciento de la capacidad energética nacional.
Además de los problemas técnicos, estaba el problema del combustible. Desde mediados de enero, la Unión Eléctrica dejó de reportar cuántos motores de generación distribuida no funcionaban por falta de diésel, fueloil y lubricante. Ese silencio era elocuente. Los expertos independientes estimaban que más de 1.000 megavatios de capacidad estaban parados por escasez de combustible en los últimos días, tocando máximos recientes. Todo esto ocurría después de que Venezuela, que había sido la fuente principal de crudo para la isla, redujera drásticamente su suministro.
Los analistas que estudiaban el sistema eléctrico cubano coincidían en que la infrafinanciación crónica del sector era la raíz del problema. El sistema estatal, bajo control total desde 1959, necesitaría entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para ser rehabilitado. El Gobierno cubano, por su parte, responsabilizaba a las sanciones estadounidenses y denunciaba una política de asfixia energética dirigida desde Washington. Lo cierto es que la economía del país se había contraído más del 15 por ciento desde 2020, y los apagones diarios prolongados habían sido el motor de las principales protestas de los últimos años.
Ahora, con temperaturas históricamente bajas y un sistema de energía al borde del colapso, Cuba enfrentaba una tormenta perfecta. El fenómeno meteorológico era excepcional, pero la vulnerabilidad que exponía era estructural. Mientras Fidel Ruz, el observador meteorológico de Matanzas, confirmaba a la televisión local que realmente había sido una madrugada bien fría, las familias cubanas seguían buscando formas de mantenerse calientes sin electricidad, sin calefacción, sin las herramientas básicas que la mayoría de los países dan por sentado.
Citações Notáveis
Realmente tuvimos una madrugada bien fría— Fidel Ruz, observador meteorológico de Matanzas
Es un frío muy intenso, con madrugadas realmente heladas— Gisel Hidalgo-Gato, residente en Matanzas