En medio de una crisis energética que oscurece literalmente los hogares y las calles de la isla, Cuba ha decidido abrir sus escuelas el 1 de septiembre como si el calendario pudiera sostener lo que la electricidad no garantiza. Es un gesto de continuidad institucional frente al cerco de sanciones estadounidenses que limitan el acceso al combustible y a las divisas, una declaración silenciosa de que el Estado sigue en pie aunque sus luces parpadeen. Para millones de familias cubanas, esta decisión convierte el aula en un espacio de resistencia cotidiana, donde maestros y estudiantes deberán apr
Cuba iniciará año escolar el 1 de septiembre pese a crisis energética
La crisis energética afecta a estudiantes y familias cubanas que dependen del sistema educativo público.