En Cuba, donde la creación joven a menudo busca espacios para respirar, la Asociación Hermanos Saíz y el Consejo Nacional de las Artes Plásticas abren una convocatoria que lleva el nombre de Antonia Eíriz —artista que supo transformar la tensión en imagen— para sostener económica e institucionalmente a creadores visuales menores de 35 años. La beca no exige filiación gremial, solo inédita propuesta y voluntad de hacer: performance, videoarte, arte de nuevos medios y environment son los territorios invitados. Es, en su forma más esencial, una apuesta del Estado cultural cubano por el arte que t