Cuba apuesta por la energía solar china mientras lucha contra una crisis energética sin precedentes

Los 10 millones de habitantes de Cuba sufren apagones prácticamente diarios que han deteriorado las condiciones de vida y provocado protestas en todo el país.
Sin los parques solares, los apagones serían aún peores. Pero han empeorado.
La paradoja de Cuba: invirtió en la solución correcta pero no puede implementarla sin infraestructura.
Mark

¿Por qué China está invirtiendo tanto en energía solar en Cuba específicamente?

Mimi

Porque Cuba es una puerta de entrada. El Caribe es una de las principales rutas de tránsito para las materias primas que fluyen desde América Latina hacia Pekín. China ha reemplazado a Estados Unidos como principal socio comercial de la mayoría de las grandes economías de la región en las últimas dos décadas. Esto es diplomacia disfrazada de filantropía climática.

Mark

Pero si Cuba está instalando mil megavatios de capacidad solar, ¿por qué los apagones empeoran?

Mimi

Porque la capacidad instalada no es lo mismo que la electricidad entregada. Los paneles generan energía, pero las líneas viejas pierden el 16% de lo que transportan. Las plantas de combustible fósil están desmoronadas. Y sin baterías, no puedes almacenar la energía solar para usarla cuando el sol se pone.

Mark

¿Cuántas baterías tiene Cuba?

Mimi

Una. Se instaló en julio. Hay tres más previstas. Para un país de diez millones de personas que necesita gestionar mil megavatios de energía solar intermitente.

Mark

Entonces, ¿los paneles chinos son una solución falsa?

Mimi

No son falsos. Sin ellos, la situación sería peor. Pero son como poner un parche en un coche cuyo motor está fundido, cuyas ruedas están gastadas y cuyo tanque está vacío. Resuelven una parte del problema mientras ignoran las otras tres.

Mark

¿Qué pasó en enero que cambió todo?

Mimi

Trump bloqueó casi todos los envíos de energía a La Habana. Cuba ya estaba sin combustible. Eso fue el golpe final. Desde entonces ha habido al menos seis apagones nacionales.

Mark

¿Qué hace la gente?

Mimi

Protestar. Las condiciones de vida se han deteriorado. Diez millones de personas viviendo sin electricidad la mayor parte del día. No hay solución rápida aquí.

  • China envió 117 millones de dólares en equipos solares en 2025, frente a 3 millones en 2023
  • 41 parques solares medianos y 18 pequeños construidos en dos años
  • La energía solar cubre el 10% de las necesidades eléctricas, frente al 3% hace un año
  • Cuba tiene solo una batería de almacenamiento para gestionar mil megavatios de capacidad solar
  • Las líneas de transmisión pierden el 16% de la electricidad que transportan

China ha enviado equipos solares por 117 millones de dólares en 2025, multiplicando por 39 los envíos de 2023, con 41 parques solares ya construidos. La energía solar cubre ahora el 10% de las necesidades eléctricas, frente al 3% hace un año, pero representa solo un tercio de la demanda máxima del país.

Cuba instala parques solares chinos para enfrentar una crisis energética aguda por escasez de combustible, pero los apagones persisten debido a infraestructuras deterioradas y falta de almacenamiento en baterías.

Cuba tiene un problema que los paneles solares no pueden resolver solos. La isla enfrenta una crisis energética sin precedentes: combustible escaso, infraestructuras colapsadas, apagones diarios que afectan a diez millones de personas. Pero tiene algo que China quiere aprovechar: sol abundante y una ubicación estratégica en el Caribe, una de las principales rutas de tránsito para las materias primas que fluyen desde América Latina hacia Pekín.

En los últimos dos años, Cuba ha construido al menos 41 parques solares de tamaño medio y otros 18 más pequeños, según RenewAtlas, una base de datos que rastrea proyectos solares mediante imágenes satelitales. El Gobierno anunció en 2024 que planeaba construir 92 parques de este tipo para 2028. El acelerador fue una serie de apagones nacionales en 2024, desencadenados en parte por el colapso de las importaciones de crudo venezolano, explica Ricardo Torres Pérez, economista cubano de la American University. Pero la ironía es brutal: a pesar de toda esta nueva capacidad, los cubanos siguen pasando la mayor parte del día sin electricidad.

China es el motor detrás de esta transformación solar. Pekín fabrica alrededor del 80% de los paneles solares del mundo y ha convertido a Cuba en un laboratorio de su diplomacia climática en el Caribe. En 2025, China envió equipos solares por valor de 117 millones de dólares a la isla, un salto vertiginoso comparado con los tres millones de 2023. También ha aumentado los envíos de sistemas de almacenamiento en baterías. El primer ministro cubano, Manuel Marrero Cruz, ha señalado que los proyectos se financiaron parcialmente con ingresos del níquel, aunque el plan económico del Gobierno para 2026 incluye 320 megavatios de paneles donados directamente por China. Vietnam y Japón han contribuido con cantidades menores. "China está ganando muchos puntos en toda la región con lo que está haciendo con Cuba", observa Jorge Piñón, investigador de energía cubana en la Universidad de Texas.

Sobre el papel, los números son impresionantes. Los nuevos parques solares podrían generar alrededor de 1.000 megavatios de capacidad cuando funcionen a pleno rendimiento, casi cinco veces más que la capacidad solar anterior y cerca de un tercio de la demanda máxima habitual del país, que ronda los 3.200 megavatios. La energía solar ahora cubre alrededor del 10% de las necesidades eléctricas nacionales, frente al 3% de hace un año, según el Gobierno. Pero estos números ocultan una realidad más oscura.

La verdadera crisis no es la falta de generación, sino la fragilidad de todo lo demás. Las centrales eléctricas de combustibles fósiles se han deteriorado durante décadas, reduciendo su producción. Las líneas de transmisión se han degradado tanto que pierden alrededor del 16% de la electricidad que transportan. El Gobierno es insolvente y no puede modernizar la red. Además, Cuba no tiene suficiente almacenamiento en baterías para gestionar las fluctuaciones naturales de la energía solar. En abril, el ministro cubano de Energía admitió que el país solo estaba utilizando una fracción de la capacidad solar instalada por esta razón. En julio se instaló una batería, y hay otras tres previstas.

La situación se agravó dramáticamente cuando la Administración Trump bloqueó a finales de enero casi todos los envíos de energía a La Habana. Cuba ya había anunciado en mayo que se había quedado sin reservas de combustible. Desde entonces, Trump ha permitido algunos envíos destinados a empresas privadas, pero el daño estaba hecho. Este año ha habido al menos seis apagones a escala nacional, además de innumerables cortes localizados que se prolongan durante días. El deterioro de las condiciones de vida ha provocado protestas en todo el país.

Familias y organizaciones también han instalado sistemas solares en los tejados, con donaciones de paneles de China, España y otros países. Pero estas iniciativas tampoco han aliviado significativamente la crisis. "Sin los parques solares, los apagones serían aún peores", dice Torres. "Pero la realidad es que, aun así, han empeorado". La paradoja de Cuba es que ha construido la solución correcta para el problema equivocado. Tiene sol, tiene paneles chinos, tiene ambición. Lo que no tiene es la infraestructura, el almacenamiento, el combustible y la solvencia para convertir esa capacidad en electricidad real en los hogares de sus ciudadanos.

China está ganando muchos puntos en toda la región con lo que está haciendo con Cuba
— Jorge Piñón, investigador de energía cubana en la Universidad de Texas
Sin los parques solares, los apagones serían aún peores. Pero la realidad es que, aun así, han empeorado
— Ricardo Torres Pérez, economista cubano
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