Conflictos en Oriente Próximo y Ucrania cierran rutas estratégicas de petróleo y gas, disparando inflación a 3,4% en EE.UU. y 3,3% en eurozona. Bancos centrales suben tipos de interés para contener inflación, dificultando el desempeño de mercados bursátiles que han crecido 12% pese a las amenazas.