Cuarta ola de calor del verano podría azotar España desde el fin de semana

Temperaturas inusualmente altas para la época, con máximas que alcanzarán 40 grados
El portavoz de la Aemet describe el episodio cálido que podría ser la cuarta ola de calor del verano en España.
Mark

¿Por qué es importante que sea la cuarta ola de calor del verano y no simplemente un episodio de calor?

Mimi

Porque una ola de calor tiene criterios específicos: temperaturas anormalmente altas durante varios días consecutivos. Que sea la cuarta significa que España ya ha sufrido tres episodios similares este verano. El patrón repetido es lo que preocupa.

Mark

El portavoz menciona polvo en suspensión. ¿Eso es común en estas situaciones?

Mimi

Cuando una masa de aire cálido viene del sur o del norte de África, frecuentemente arrastra partículas. No es solo incómodo; degrada la calidad del aire y puede afectar a personas con problemas respiratorios.

Mark

¿Qué significa que las temperaturas estén "cinco a diez grados por encima de lo normal"?

Mimi

Significa que en agosto, cuando ya hace calor, esto será aún más extremo. No es solo un día caluroso; es un desvío significativo de lo que la naturaleza espera para esa época.

Mark

Las noches tropicales y tórridas suenen ominosas. ¿Cuál es la diferencia?

Mimi

Una noche tropical es cuando la mínima no baja de 20 grados. Una noche tórrida es aún más extrema. Ambas impiden que el cuerpo se recupere del calor del día. La gente no duerme bien, y eso tiene consecuencias.

Mark

¿Cuándo termina esto?

Mimi

El miércoles probablemente comience a cambiar. Las temperaturas bajarán y habrá más inestabilidad, posiblemente tormentas. No será un alivio inmediato, pero sí el inicio del fin.

  • La Aemet alerta de que una masa de aire cálido podría desencadenar la cuarta ola de calor del verano a partir del domingo, con temperaturas entre 5 y 10 grados por encima de lo normal.
  • Los valles del Ebro, Tajo, Guadiana y Guadalquivir podrían alcanzar los 40 grados, mientras las noches tropicales y tórridas impedirán el descanso en amplias zonas del país.
  • El aire cálido podría llegar cargado de polvo en suspensión, degradando la calidad del aire y añadiendo una sensación de bochorno especialmente agobiante en el litoral mediterráneo.
  • El episodio comenzaría a remitir el miércoles con un descenso de temperaturas y la posible llegada de tormentas, aunque su alcance geográfico aún es incierto.

Cada verano pone a prueba los límites de lo que consideramos normal, y el de 2023 no es una excepción: España se aproxima a una posible cuarta ola de calor que, entre el domingo y el martes, podría elevar las temperaturas entre cinco y diez grados por encima de lo habitual en gran parte del territorio. La Agencia Estatal de Meteorología advierte que el fenómeno, aunque aún no confirmado, tiene altas probabilidades de materializarse, recordándonos que el calor extremo ha dejado de ser una anomalía para convertirse en una constante del verano contemporáneo.

España afronta la posible llegada de una cuarta ola de calor a partir del fin de semana. Así lo advirtió Rubén del Campo, portavoz de la Aemet, quien explicó que una masa de aire cálido combinada con altas presiones disparará las temperaturas desde el domingo hasta al menos el martes. Aunque el fenómeno no está del todo confirmado, las probabilidades son elevadas y el portavoz no descartó que el episodio acabe siendo oficialmente una nueva ola de calor.

Los datos previstos son llamativos: entre domingo y martes, las temperaturas máximas y mínimas superarán en cinco a diez grados los valores habituales para esta época. Los 35 grados se alcanzarán de forma casi generalizada en el interior peninsular y en Baleares, y los valles del Ebro, Tajo, Guadiana y Guadalquivir podrían llegar a los 40. Las noches tropicales serán frecuentes en muchas regiones, y en puntos del Mediterráneo la alta humedad convertirá el calor en especialmente sofocante. A ello se suma el riesgo de que la masa de aire arrastre polvo en suspensión, lo que empeoraría la calidad del aire en amplias zonas.

El viernes ya anticipará el episodio con subidas de seis a ocho grados en el área mediterránea y el Cantábrico. Ciudades como Bilbao, Pamplona, Córdoba o Murcia rozarán los 38 grados, y Zaragoza podría tocar los 40. La excepción será Galicia, donde un frente atlántico traerá nubes y lluvias persistentes en su zona occidental.

El alivio llegaría el miércoles, cuando se espera un descenso de temperaturas acompañado de mayor inestabilidad atmosférica y posibles tormentas, cuya extensión aún está por determinar. Del Campo insistió en que, pese a su intensidad, el episodio probablemente no será de larga duración.

España se prepara para recibir otra ola de calor a partir del fin de semana, la cuarta del verano si finalmente se confirma. Una masa de aire cálido combinada con altas presiones atmosféricas disparará las temperaturas en gran parte del territorio desde el domingo hasta al menos el martes, según advirtió el jueves Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología.

El fenómeno no es seguro aún, pero las probabilidades son altas. "No es descartable que el episodio cálido acabe siendo una nueva ola de calor", explicó Del Campo, quien además alertó sobre un riesgo adicional: la masa de aire podría traer consigo polvo en suspensión que degradaría la calidad del aire en amplias zonas del país. Durante estos próximos días, las temperaturas ya serán elevadas, especialmente en el este peninsular y Baleares, pero el verdadero intenso calor llegará con el fin de semana, cuando se extenderá a casi todo el territorio nacional.

Los números son contundentes. Entre domingo y martes, tanto las máximas como las mínimas estarán entre cinco y diez grados por encima de lo normal en amplias zonas. Los 35 grados se superarán de manera casi generalizada en el interior peninsular y también en Baleares. Las noches tropicales —aquellas en las que la temperatura no desciende de 20 grados— afectarán a muchas regiones, mientras que en puntos del área mediterránea y del interior del centro y sur habrá noches tórridas. En los valles del Ebro, Tajo, Guadiana y Guadalquivir se alcanzarán los 40 grados, y en zonas del Mediterráneo, aunque con temperaturas algo inferiores, la sensación de bochorno será intensa por la alta humedad relativa.

El viernes ya mostrará los primeros síntomas del episodio. Las temperaturas subirán notablemente en el área mediterránea y en el Cantábrico, con incrementos de seis a ocho grados respecto al día anterior. Ciudades como Bilbao, Logroño, Pamplona, Córdoba, Granada y Murcia rondarán los 38 grados, mientras que Zaragoza podría alcanzar los 40. La jornada será en general soleada y sin lluvias, aunque Galicia recibirá un frente que traerá nubosidad abundante y precipitaciones persistentes en su zona occidental.

Durante el fin de semana, las temperaturas subirán de manera prácticamente generalizada y el calor apretará en casi todo el país. Del Campo subrayó que se trata de "un nuevo episodio cálido, con temperaturas inusualmente altas para la época", aunque aclaró que probablemente no tendrá una gran duración. Ya el miércoles es probable que comiencen a bajar las temperaturas, marcando el inicio de un cambio de tiempo que traería consigo un aumento de la inestabilidad atmosférica y posibles tormentas, aunque la extensión de estas aún está por determinar.

No es descartable que el episodio cálido acabe siendo una nueva ola de calor
— Rubén del Campo, portavoz de la Aemet
La masa de aire cálido podría venir cargada de polvo en suspensión que empeoraría la calidad del aire
— Rubén del Campo, portavoz de la Aemet
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