La tecnología CRISPR modifica células madre donantes para eliminar CD33, permitiendo que terapias inmunes dirigidas ataquen células cancerosas sin dañar células sanas trasplantadas. El ensayo fase 1/2 con 30 pacientes de alto riesgo mostró remisión completa en 63%, aunque siete pacientes fallecieron por progresión del cáncer o complicaciones del trasplante.
CRISPR revoluciona el tratamiento de leucemia: células editadas logran remisión en pacientes de alto riesgo
Separar las células sanas de las cancerosas a nivel genético
¿Por qué es tan difícil tratar la leucemia mieloide aguda con las terapias que ya existen?
Porque las proteínas que marcan a las células cancerosas también están en las células sanas. Si atacas la proteína, destruyes ambas.
Pero espera, ¿eso significa que la terapia CAR-T simplemente no funciona en estos pacientes, o funciona pero causa daño colateral?
Funciona en algunos casos, pero el daño colateral es tan grave que los médicos tienen que ser muy cuidadosos. Por eso buscaban una forma de separar las dos poblaciones de células.
Y eso es lo que hace CRISPR aquí, ¿verdad? Elimina la proteína de las células sanas antes de trasplantarlas.
Exactamente. Editan las células del donante para que no tengan CD33, así que cuando llega el tratamiento inmunológico, solo ataca las células cancerosas.
Pero en el ensayo, el 63 por ciento alcanzó remisión completa. Eso significa que el 37 por ciento no la alcanzó. ¿Qué pasó con ellos?
Algunos probablemente no respondieron al tratamiento. Otros murieron por complicaciones del trasplante o por progresión del cáncer.
Siete pacientes murieron. ¿Es eso mucho para un ensayo de treinta personas?
Depende de cómo lo mires. Estos eran pacientes en alto riesgo con enfermedades muy agresivas. Pero sí, es una mortalidad del 23 por ciento, lo que es significativo.
Lo importante es que para los que sobrevivieron y alcanzaron remisión, esto ofrece algo que no tenían antes: una oportunidad real de vivir más tiempo.
¿Cuánto tiempo necesitamos esperar antes de saber si esto realmente funciona a largo plazo?
Ese es el punto. Sabemos que un paciente estuvo libre de cáncer un año después, pero un año no es suficiente para declarar victoria en cáncer. Necesitamos seguimiento a cinco años, diez años.
O Pulso
- Ensayo fase 1/2 con 30 pacientes de alto riesgo en 15 centros en EE.UU. y Canadá
- 63% de los pacientes alcanzaron remisión completa en el primer año
- 7 pacientes fallecieron: 4 por progresión del cáncer, 3 por complicaciones del trasplante
- Tecnología CRISPR eliminó la proteína CD33 de células madre donantes
- Producto desarrollado por Vor Biopharma, publicado en Nature Medicine
La tecnología CRISPR modifica células madre donantes para eliminar CD33, permitiendo que terapias inmunes dirigidas ataquen células cancerosas sin dañar células sanas trasplantadas. El ensayo fase 1/2 con 30 pacientes de alto riesgo mostró remisión completa en 63%, aunque siete pacientes fallecieron por progresión del cáncer o complicaciones del trasplante.
Un ensayo clínico multicéntrico demuestra que la edición genética CRISPR de células madre donantes, eliminando la proteína CD33, permite terapias CAR-T más efectivas contra leucemia mieloide aguda y síndrome mielodisplásico, logrando remisión completa en 63% de pacientes.
En un ensayo clínico que abarca quince centros médicos en Estados Unidos y Canadá, investigadores han logrado lo que parecía imposible hace apenas unos años: usar la edición genética CRISPR para preparar células madre donantes de tal forma que permitan ataques inmunológicos más precisos contra la leucemia mieloide aguda y el síndrome mielodisplásico, sin destruir las células sanas que el paciente necesita para sobrevivir.
El problema que los médicos enfrentaban era fundamental. La terapia CAR-T, que ha revolucionado el tratamiento de ciertos cánceres de sangre, funciona entrenando células inmunitarias para reconocer y eliminar objetivos específicos. Pero en enfermedades como la leucemia mieloide aguda, muchas de las proteínas que marcan a las células cancerosas también aparecen en células sanas. Atacar esas proteínas significaba destruir el propio sistema sanguíneo del paciente. Los investigadores de la Universidad de Washington en San Luis, junto con colegas en otros centros, decidieron invertir el problema: en lugar de proteger las células cancerosas, modificarían las células sanas del donante para que fueran invisibles a los tratamientos dirigidos.
La estrategia se centró en una proteína llamada CD33. Esta proteína aparece en las células que forman la sangre y también en las células leucémicas, pero no es esencial para que las células madre funcionen normalmente. Los investigadores utilizaron CRISPR para eliminar el CD33 de las células madre donantes antes del trasplante. El producto resultante, conocido como tremtelectogene empogeditemcel o trem-cel, fue desarrollado por Vor Biopharma, que financió el estudio publicado en Nature Medicine.
El ensayo incluyó a treinta adultos con leucemia mieloide aguda o síndrome mielodisplásico, todos considerados en alto riesgo de recaída. Después de recibir el trasplante de células madre modificadas, los pacientes fueron tratados con gemtuzumab ozogamicin, un anticuerpo diseñado para buscar y atacar cualquier célula que portara CD33. Dado que las células sanas del donante ya no tenían esa proteína, el anticuerpo podía dirigirse únicamente a las células cancerosas.
Los resultados fueron notables. Aproximadamente el 63 por ciento de los pacientes alcanzó remisión completa en el primer año después del tratamiento. Un paciente con leucemia mieloide aguda de alto riesgo que recibió el trasplante modificado y posteriormente fue tratado con células CAR-T logró una remisión completa y permaneció libre de cáncer un año después. Pero estos números no cuentan la historia completa. Siete pacientes fallecieron durante el estudio. Cuatro murieron por progresión del cáncer, lo que sugiere que el tratamiento no funcionó para ellos. Tres murieron por complicaciones del trasplante: insuficiencia renal, toxicidad hepática y sepsis. Otros pacientes experimentaron los efectos secundarios típicos de los trasplantes de células madre: anemia, recuentos bajos de plaquetas, fiebre, infecciones y enfermedad de injerto contra huésped.
Lo que hace que este trabajo sea significativo no es que haya resuelto el problema del cáncer de sangre, sino que ha abierto una vía completamente nueva. Al separar las células sanas de las cancerosas a nivel genético, los médicos pueden ahora usar terapias inmunológicas más agresivas sin el miedo de que destruyan el sistema sanguíneo que acaban de trasplantar. Para pacientes con leucemias agresivas que han fracasado con tratamientos estándar, esto representa una oportunidad que no existía hace poco tiempo.
Los próximos pasos son claros. Los investigadores necesitan expandir estos ensayos para confirmar que los resultados se mantienen en grupos más grandes y durante períodos más largos. También necesitan entender mejor por qué algunos pacientes respondieron mientras que otros no, y cómo minimizar las complicaciones que causaron las muertes. Pero el camino está trazado. La combinación de trasplantes de células madre sin CD33 y terapias inmunológicas dirigidas al CD33 representa una intersección entre la biotecnología avanzada y la oncología que podría transformar significativamente las tasas de supervivencia en cánceres de sangre que hasta ahora han resistido los tratamientos convencionales.
Citações Notáveis
La eliminación del CD33 podría permitir a los médicos usar terapias inmunitarias específicas del CD33, como las células CAR-T, para atacar las células cancerosas mientras se protegen las células sanguíneas sanas del donante— Hallazgos del ensayo clínico