En el transcurso de este año, Costa Rica ha visto crecer silenciosamente una amenaza que no distingue fronteras ni calendarios: el dengue ha infectado a más de cinco mil personas, un 38% más que en el mismo período del año anterior. La provincia de Alajuela carga con más de la mitad del peso, mientras la región entera enfrenta la circulación simultánea de los cuatro serotipos del virus, una condición que convierte cada reinfección en un riesgo mayor. Sin cura antiviral disponible, la respuesta descansa en la vigilancia colectiva y en el acto cotidiano, casi humilde, de vaciar un recipiente con
Costa Rica registra 5,302 casos de dengue con incremento del 38.6% respecto a 2025
Circulan simultáneamente los cuatro serotipos del virus en la región
¿Por qué el aumento de 38.6% es significativo? ¿Estamos hablando de un brote fuera de control o de una variación esperada?
Es un incremento sustancial. Pasamos de 3,256 casos a 5,302 en el mismo período. Eso no es una fluctuación menor. Pero lo que lo hace más complejo es que circulan simultáneamente los cuatro serotipos del virus en la región.
Espera. ¿Eso significa que alguien que ya tuvo dengue puede contraerlo de nuevo con un serotipo diferente?
Exactamente. Y cuando eso ocurre, el riesgo de desarrollar formas graves aumenta significativamente. Es lo que la OPS está monitoreando.
¿Y en Costa Rica específicamente? ¿Hay algún patrón geográfico que explique por qué Alajuela tiene más de la mitad de los casos?
Alajuela concentra 2,737 de los 5,302 casos. Es la provincia más afectada, seguida por Puntarenas y Guanacaste. Pero no tenemos en el reporte una explicación específica de por qué ocurre esta distribución.
Eso es importante notar. El reporte nos dice dónde están los casos, pero no nos dice por qué Alajuela es un epicentro. ¿Es densidad poblacional, condiciones climáticas, falta de control del vector?
¿Y qué hay de los 104 pacientes con signos de alarma grave? ¿Cuántos de ellos terminan en formas severas?
El reporte menciona que 104 tienen signos de alarma y que seis están hospitalizados. Pero no especifica cuántos de esos 104 evolucionan hacia dengue hemorrágico o síndrome de choque.
Ese es un dato crítico que falta. Necesitaríamos saber la tasa de progresión de alarma a severidad real para entender la verdadera carga hospitalaria.
¿Entonces la prevención es realmente la única herramienta que tienen?
Sí. No hay antiviral específico. Todo depende de eliminar criaderos del mosquito Aedes aegypti y protección personal. Es un enfoque que requiere participación comunitaria sostenida.
El Pulso
- Los 5,302 casos confirmados hasta la semana 37 representan un salto del 38.6% frente al año anterior, señal de que la transmisión no cede sino que se acelera.
- La circulación simultánea de los cuatro serotipos del dengue en Centroamérica y el Caribe eleva el riesgo de reinfecciones graves, poniendo en alerta a la OPS y a los sistemas de salud de toda la región.
- 104 pacientes presentan signos de alarma grave y seis permanecen hospitalizados en la CCSS, recordando que detrás de cada estadística hay una persona en riesgo real.
- Alajuela concentra 2,737 diagnósticos —más de la mitad del total nacional— mientras la Región Pacífico Central registra la tasa de incidencia más alta con 328 casos por cada 100,000 habitantes.
- Sin tratamiento antiviral específico, las autoridades apuestan por la acción comunitaria: inspecciones semanales en los hogares, eliminación de criaderos del mosquito Aedes aegypti y protección personal con repelentes y ropa adecuada.
En el transcurso de este año, Costa Rica ha visto crecer silenciosamente una amenaza que no distingue fronteras ni calendarios: el dengue ha infectado a más de cinco mil personas, un 38% más que en el mismo período del año anterior. La provincia de Alajuela carga con más de la mitad del peso, mientras la región entera enfrenta la circulación simultánea de los cuatro serotipos del virus, una condición que convierte cada reinfección en un riesgo mayor. Sin cura antiviral disponible, la respuesta descansa en la vigilancia colectiva y en el acto cotidiano, casi humilde, de vaciar un recipiente con agua estancada.
Costa Rica registra 5,302 casos confirmados de dengue hasta la semana epidemiológica 37, un aumento del 38.6% respecto a los 3,256 casos del mismo período en 2025. La provincia de Alajuela concentra más de la mitad de los contagios con 2,737 diagnósticos, seguida por Puntarenas y Guanacaste. La Región Pacífico Central presenta la tasa de incidencia más elevada del país, con 328.4 casos por cada 100,000 habitantes. De los enfermos registrados, 104 presentan signos de alarma grave y seis permanecen hospitalizados en centros de la Caja Costarricense de Seguro Social.
El contexto regional agrava el panorama: la Organización Panamericana de la Salud mantiene alertas activas en América Latina ante la circulación simultánea de los cuatro serotipos del virus —DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4— en varios países de Centroamérica y el Caribe. Esta condición multiplica el riesgo de reinfecciones y de formas severas de la enfermedad, especialmente en el momento en que la fiebre comienza a ceder, cuando pueden aparecer señales de peligro como dolor abdominal intenso, sangrado de mucosas o dificultad respiratoria.
Ante la ausencia de un tratamiento antiviral específico, la estrategia de contención se apoya en interrumpir el ciclo reproductivo del mosquito Aedes aegypti. El Ministerio de Salud pide a la población realizar inspecciones semanales en sus hogares para vaciar y limpiar cualquier recipiente que acumule agua. Las recomendaciones incluyen también el uso de repelentes con DEET o picaridina, mosquiteros, ropa de manga larga y difusores en espacios cerrados. La combinación de estas medidas comunitarias e individuales constituye, por ahora, la principal defensa frente al avance del virus.
Costa Rica ha registrado 5,302 casos confirmados de dengue hasta la semana epidemiológica 37 de este año, según el Boletín Epidemiológico N° 37 del Ministerio de Salud. La cifra representa un aumento del 38.6% comparada con los 3,256 casos reportados en el mismo período de 2025, una escalada que refleja una transmisión viral sostenida en el territorio nacional.
La provincia de Alajuela concentra más de la mitad de los contagios con 2,737 diagnósticos confirmados. Le siguen Puntarenas con 639 casos y Guanacaste con 610. En términos de distribución regional, la Región Central Norte agrupa el mayor número absoluto de personas infectadas con 1,971 casos, mientras que la Región Pacífico Central registra la tasa más alta de incidencia con 328,4 casos por cada 100.000 habitantes. De los 5,302 enfermos, 104 pacientes presentan dengue con signos de alarma grave, y seis permanecen hospitalizados en centros médicos de la Caja Costarricense de Seguro Social.
Esta situación local se inserta en un contexto epidemiológico regional complejo. La Organización Panamericana de la Salud mantiene alertas activas en América Latina debido a la alta transmisión viral. Lo que hace particularmente preocupante el panorama actual es la circulación simultánea de los cuatro serotipos del virus del dengue —DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4— en varios países de Centroamérica y el Caribe. Esta condición epidemiológica multiplica las probabilidades de que las personas sufran reinfecciones y desarrollen formas graves de la enfermedad.
Los síntomas iniciales del dengue suelen aparecer tras la picadura de un mosquito infectado y se caracterizan por fiebre alta de inicio repentino, dolores de cabeza intensos, dolor retroocular detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos y erupciones en la piel. Estos malestares pueden prolongarse entre dos y siete días en los casos clínicos convencionales. Sin embargo, las autoridades de la CCSS advierten sobre la importancia de monitorear la evolución del paciente durante la etapa en que la fiebre comienza a ceder, momento en el cual pueden aparecer los signos de severidad que requieren atención hospitalaria inmediata: dolor abdominal intenso y continuo, vómitos persistentes, sangrado de mucosas en encías o nariz, acumulación de líquidos, letargo, irritabilidad y dificultad respiratoria.
Dado que no existe un tratamiento antiviral específico para combatir la infección, las acciones de contención sanitaria se enfocan en interrumpir el ciclo de reproducción del vector Aedes aegypti. El mosquito deposita sus huevos en recipientes que acumulan agua limpia o estancada dentro y alrededor de las viviendas. El Ministerio de Salud insta a la población a realizar inspecciones semanales en sus hogares para vaciar, lavar, cepillar y tapar tanques, baldes, floreros, llantas en desuso y cualquier objeto recipiente que pueda retener agua.
Las recomendaciones preventivas incluyen además el uso de barreras de protección personal para reducir las probabilidades de picadura. Las brigadas epidemiológicas aconsejan aplicar repelentes de mosquitos con ingredientes activos como DEET o picaridina en la piel expuesta, colocar mosquiteros en puertas y ventanas, vestir prendas de manga larga y pantalones claros, y utilizar espirales o difusores en espacios cerrados. La combinación de estas medidas comunitarias de eliminación de criaderos y protección individual representa la estrategia principal para contener la propagación del virus en ausencia de una solución farmacológica directa.
Citas Notables
La circulación simultánea de los cuatro serotipos del virus incrementa las probabilidades de sufrir reinfecciones y desarrollar formas graves de la enfermedad— Organización Panamericana de la Salud