En el cruce entre la innovación financiera y la tradición regulatoria, un panel federal del Noveno Circuito ha declarado que los mercados de predicción —esas plataformas donde millones apuestan sobre el futuro de casi cualquier cosa— son, en su esencia, juego de azar sujeto a la autoridad de los estados. El fallo, unánime y pronunciado por jueces designados por Trump, contradice una decisión opuesta del Tercer Circuito y coloca a la industria ante una encrucijada jurídica que, con toda probabilidad, solo la Corte Suprema podrá resolver. Lo que está en juego no es solo quién cobra los impuestos