En Sancti Spíritus, Cuba, las ambulancias y los autobuses escolares han asumido el papel que debería corresponder a los vehículos de Correos: llevar la prensa escrita desde Santa Clara hasta los lectores de los municipios. Lo que parece una anécdota de ingenio improvisado revela, en realidad, el estado terminal de una industria que ya no puede sostenerse con sus propios medios. La crisis del combustible no es la causa, sino el espejo más reciente de un sistema de prensa escrita que opera en emergencia permanente.