Alcanzó los 11 millones en seis días; los 10 millones en diez días antes
En el transcurso de apenas seis días, Estados Unidos sumó un millón más de contagios de COVID-19, cruzando el umbral de los 12 millones con una velocidad que revela la naturaleza casi imparable del repunte otoñal. Con más de 255.000 vidas perdidas y récords diarios que superan los 200.000 nuevos casos, la nación enfrenta uno de los momentos más oscuros de la pandemia, mientras la ciencia ofrece un destello de esperanza con la autorización de emergencia de un tratamiento con anticuerpos monoclonales. América Latina, desde Brasil hasta Perú, camina por el mismo filo, contando sus propios muertos y llenando sus propias unidades de cuidados intensivos.
- Estados Unidos alcanzó 12 millones de casos en solo seis días desde el millón anterior, con un récord de 200.146 contagios en un único día y 2.239 muertes en veinticuatro horas, cifra no vista desde los peores momentos de la primavera.
- La aceleración exponencial de infecciones desborda hospitales y sistemas de salud, mientras el país acumula 255.588 fallecidos sin señales claras de que la curva vaya a aplanarse pronto.
- La FDA autorizó de emergencia Regeneron, el tratamiento con anticuerpos monoclonales que recibió el presidente Trump, limitado a pacientes mayores de doce años en riesgo de enfermedad grave y más efectivo en etapas tempranas.
- Las primeras 300.000 dosis serán gratuitas, aunque el acceso real dependerá de los seguros médicos de cada paciente, poniendo en tensión la promesa presidencial de garantizar el fármaco sin costo.
- Brasil, Argentina y Perú registran simultáneamente aumentos sostenidos de casos y muertes, con Argentina rozando los 37.000 fallecidos y sus unidades de terapia intensiva ocupadas por encima del 57 por ciento en todo el país.
- El mundo busca salidas parciales: China contiene con apenas 17 casos nuevos, mientras Reino Unido prepara un sistema de restricciones regionales más severo que entrará en vigor el 2 de diciembre.
El sábado, la Universidad Johns Hopkins confirmó que Estados Unidos había superado los 12 millones de casos de COVID-19, con 255.588 muertes acumuladas. Lo que más inquieta no es la cifra en sí, sino la velocidad con que se alcanzó: un millón de nuevos contagios en apenas seis días. El jueves previo, el país había batido su propio récord con 200.146 casos en un solo día y 2.239 muertes en veinticuatro horas, la peor jornada desde los días más duros de mayo.
En medio de este sombrío panorama, la FDA autorizó el uso de emergencia de Regeneron, un tratamiento con anticuerpos monoclonales que el presidente Trump recibió en octubre tras contraer la enfermedad. La autorización aplica a mayores de doce años con resultado positivo y riesgo de desarrollar un cuadro grave, y los estudios preliminares indican que es más eficaz cuando se administra en las primeras etapas de la infección. El Gobierno federal financió el tratamiento con más de 500 millones de dólares, y las primeras 300.000 dosis serán gratuitas, aunque el acceso podría depender del seguro médico de cada paciente, dado que debe administrarse en un hospital.
La crisis se extiende por América Latina. Brasil acumula más de seis millones de casos y 168.989 fallecidos. Argentina se acerca a los 37.000 muertos, un umbral que solo nueve países en el mundo han cruzado, con sus unidades de terapia intensiva ocupadas al 59 por ciento en el área metropolitana de Buenos Aires. Perú suma 35.549 muertes y mantiene a casi mil pacientes con ventilación mecánica en cuidados intensivos.
En el resto del mundo, las respuestas divergen. China reportó apenas 17 nuevos casos, la mayoría importados. Reino Unido, en cambio, se prepara para un sistema de restricciones regionales más estricto que el anterior, que el primer ministro Boris Johnson presentará al Parlamento el lunes y que entrará en vigor el 2 de diciembre, cuando concluya el confinamiento actual.
Estados Unidos cruzó el umbral de los 12 millones de casos confirmados de coronavirus el sábado, según el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins. La cifra exacta alcanzada fue de 12.051.253 contagios y 255.588 muertes por la enfermedad. En solo veinticuatro horas, el país registró 155.377 nuevos casos y 1.291 fallecidos adicionales.
Lo que hace alarmante esta cifra no es solo su magnitud, sino la velocidad con que se alcanzó. Estados Unidos llegó a los 11 millones de casos hace apenas seis días. Diez días antes de eso, el país había superado los 10 millones. Esta aceleración refleja un repunte de infecciones que se ha vuelto prácticamente exponencial en las últimas semanas. El jueves anterior al sábado en que se alcanzó esta cifra, Estados Unidos marcó un récord absoluto de nuevos contagios en un solo día: 200.146 casos. Ese mismo día también se registró la cifra más alta de muertes en veinticuatro horas desde principios de mayo, cuando la pandemia estaba en su punto más álgido: 2.239 fallecidos.
Mientras Estados Unidos lucha contra este repunte, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) autorizó el sábado el uso de emergencia de Regeneron, un tratamiento basado en anticuerpos monoclonales que el presidente Donald Trump recibió en octubre cuando contrajo la enfermedad. La autorización limita el medicamento a personas mayores de doce años que hayan dado positivo y estén en riesgo de desarrollar un caso grave. Los estudios preliminares han mostrado que el tratamiento es especialmente efectivo cuando se administra en las etapas tempranas de la infección. La científica jefe de la FDA, Denise M. Hinton, explicó en una carta a la compañía los términos de la autorización.
Regeneran ha recibido más de 500 millones de dólares del Gobierno federal estadounidense. Las primeras 300.000 dosis serán gratuitas en Estados Unidos, aunque los estadounidenses podrían tener que pagar según su cobertura de seguros, ya que el medicamento debe administrarse en un hospital. Trump prometió tras salir del hospital que garantizaría el acceso gratuito a este fármaco. Otro medicamento similar de la empresa Eli Lilly fue aprobado a principios de mes.
La crisis no se limita a Estados Unidos. En América Latina, varios países están enfrentando aumentos significativos. Brasil registró 32.622 nuevos casos y 376 muertes en veinticuatro horas, acumulando 6.052.786 casos confirmados y 168.989 fallecidos desde el inicio de la pandemia. Argentina sumó 112 nuevos fallecimientos, llegando a 36.902 muertes y rozando la barrera de los 37.000 decesos, un hito que solo otros nueve países en el mundo han alcanzado. El país sudamericano también detectó 7.140 nuevos casos, elevando el total a 1.366.182 contagios. En Argentina, 4.132 personas permanecen en unidades de terapia intensiva, con una ocupación de camas de cuidados intensivos del 59,2 por ciento en el Área Metropolitana de Buenos Aires y del 57,3 por ciento en el resto del país.
Perú reportó 816 nuevos casos y 65 fallecidos en veinticuatro horas, acumulando 948.081 casos confirmados y 35.549 muertes. Durante el sábado, 182 pacientes recibieron el alta, elevando a 876.399 el número de personas recuperadas. Sin embargo, 4.414 personas permanecen hospitalizadas, de las cuales 969 están en unidades de cuidados intensivos con ventilación mecánica.
En otros lugares del mundo, la situación varía. China reportó 17 nuevos casos el sábado, catorce de ellos importados del exterior y tres por contagio local en Mongolia Interior y Shanghái. Reino Unido se prepara para implementar un nuevo sistema de restricciones regionales más duro que el anterior, que entrará en vigor el 2 de diciembre cuando termine el confinamiento actual. El primer ministro Boris Johnson presentará el plan al Parlamento el lunes, junto con el plan del Gobierno para la celebración de la Navidad. Se espera que el nuevo sistema siga un modelo de tres niveles de alerta, pero con restricciones más severas en cada fase que las que existían anteriormente.
Notable Quotes
La autorización limita el uso del fármaco a personas mayores de 12 años que hayan dado positivo por la covid-19 y estén en riesgo de desarrollar un caso grave de la enfermedad— Denise M. Hinton, científica jefe de la FDA
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué importa que Estados Unidos haya alcanzado los 12 millones en seis días en lugar de, digamos, en dos semanas?
Porque esos seis días cuentan una historia de aceleración. No es solo un número grande; es un número que se está haciendo más grande cada vez más rápido. Eso sugiere que las medidas actuales no están conteniendo la propagación.
¿Y qué significa eso para una persona que vive en Estados Unidos ahora mismo?
Significa que el virus está circulando más libremente que hace un mes. Significa que es más probable que alguien que conoces esté expuesto. Significa que los hospitales están bajo presión creciente.
¿Por qué la FDA autorizó Regeneron precisamente ahora?
Porque funciona, especialmente si lo tomas pronto. Pero también porque es un tratamiento, no una prevención. Es lo que haces cuando alguien ya está enfermo. No detiene la ola; intenta salvar a las personas atrapadas en ella.
¿Qué hay de los otros países? ¿Están en la misma situación que Estados Unidos?
Algunos están en peor situación. Brasil tiene más casos en términos absolutos. Argentina está cerca de un hito sombrío. Pero cada país tiene su propia trayectoria, su propio sistema de salud, sus propias decisiones políticas. No es una carrera, pero todos están lidiando con lo mismo.
¿Qué viene después?
Más casos, probablemente. El invierno en el hemisferio norte está aquí. Las personas se reúnen en espacios cerrados. A menos que algo cambie, los números seguirán subiendo.