Es decisión del árbitro. Me llama la atención que no se revise.
En el fútbol, como en la vida, la victoria rara vez llega sin sombras. Coquimbo Unido se impuso 1-0 a Unión La Calera en la primera semifinal de la Copa de la Liga chilena, un resultado que abre la puerta hacia la Copa Libertadores 2027, pero que quedó marcado por una jugada de mano no sancionada que el árbitro y el VAR dejaron pasar en silencio. Lo que debía ser una noche de celebración pirática se convirtió también en una reflexión sobre la justicia deportiva y sus límites.
- El premio en disputa —un cupo directo a la Copa Libertadores 2027— convirtió cada minuto del partido en una batalla de nervios y precisión táctica.
- Luis Riveros aprovechó una asistencia de Nicolás Johansen para anotar el único gol de la noche, suficiente para que Coquimbo se lleve la ventaja a casa.
- Una mano de Benjamín Gazzolo dentro del área, vista claramente desde las tribunas, no fue sancionada ni por el árbitro Mathias Riquelme ni revisada por el VAR, encendiendo la polémica.
- El técnico de La Calera, Martín Cicotello, expresó su frustración pública ante TNT Sports, señalando que la falta de intervención del VAR fue lo que más le desconcertó.
- La llave se define el domingo 12 de julio en el Estadio Francisco Sánchez Rumoroso: La Calera necesita ganar por dos o más goles para avanzar, una tarea difícil pero no imposible.
Luis Riveros anotó el único gol de la noche para darle a Coquimbo Unido una ventaja vital en la primera semifinal de la Copa de la Liga. La jugada nació en los pies de Nicolás Johansen, quien condujo con criterio y habilitó al delantero en posición inmejorable. Los piratas controlaron el partido con orden y no permitieron que Unión La Calera generara peligro real.
Sin embargo, la noche no terminó sin controversia. En los minutos finales, cuando La Calera presionaba en busca del empate, un balón impactó en la mano de Benjamín Gazzolo dentro del área. Desde las tribunas, la infracción parecía evidente. El árbitro Mathias Riquelme no la cobró, y el VAR —diseñado precisamente para estos momentos— tampoco intervino.
El técnico calerano Martín Cicotello no ocultó su malestar tras el pitazo final. Reconoció que la decisión era potestad del árbitro, pero insistió en que la pasividad del VAR ante una jugada tan visible fue lo que más le perturbó, recordando además que situaciones similares ya le habían afectado en torneos anteriores.
Ahora la llave viaja al Estadio Francisco Sánchez Rumoroso, donde el domingo 12 de julio a las 15:00 horas se disputará la vuelta. La Calera deberá ganar por dos goles o más para avanzar directamente, o por uno y luego imponerse en penales. La montaña es alta, pero la Copa Libertadores 2027 sigue siendo el horizonte que lo justifica todo.
Luis Riveros anotó el único gol de la noche, y con eso Coquimbo Unido se llevó la primera semifinal de la Copa de la Liga. El partido se jugó tenso, con poco espacio para el error, porque el premio al ganador es nada menos que un cupo directo a la Copa Libertadores 2027.
La jugada del gol fue limpia. Nicolás Johansen, quien pasó por las filas de la Universidad de Concepción y Audax Italiano, armó la jugada con una buena conducción personal y luego pasó el balón a Riveros. El delantero apareció sin marca, con tiempo para pensar, y definió sin problemas. Para Coquimbo fue suficiente. Los piratas controlaron el ritmo del encuentro y no permitieron que Unión La Calera generara peligro real en ataque.
Pero el local tuvo sus momentos. La Calera buscó llegar al área visitante en varias ocasiones, generó algunas aproximaciones que pudieron haber terminado en gol si hubiera habido mejor ejecución. El equipo de Valparaíso no se rindió, presionó sobre el final, intentó forzar el empate. Y en esos últimos minutos, cuando la tensión estaba al máximo, sucedió lo que nadie esperaba.
Un centro llegó al área de Coquimbo. El balón subió, buscó cabezas, pero en su trayectoria impactó en la mano de Benjamín Gazzolo. Para cualquiera que miraba desde la tribuna, era penal. Clarísimo, dijeron después. El árbitro Mathias Riquelme no lo vio así. Tampoco el VAR, que en teoría existe para revisar exactamente este tipo de situaciones. La mano estaba ahí, visible, pero nadie en la cancha decidió detener el juego y sancionar la infracción.
Martín Cicotello, el técnico de La Calera, no pudo evitar expresar su frustración después del partido. Le dijo a TNT Sports que la decisión fue del árbitro, que en campeonatos anteriores le había pasado lo mismo a su equipo, que no tuvieron suerte. Pero lo que más le llamó la atención fue que el VAR no interviniera, que no revisara una jugada que parecía tan evidente. La polémica quedó instalada.
Ahora Coquimbo se va con ventaja a la vuelta. El partido de definición está programado para el domingo 12 de julio a las tres de la tarde en el Estadio Francisco Sánchez Rumoroso. La Calera tendrá que ganar por dos goles o más para avanzar, o ganar por uno y luego ganar en los penales. Es una montaña difícil de escalar, pero no imposible. Mientras tanto, mañana a las siete de la noche, Ñublense y O'Higgins jugarán la ida de la otra semifinal, la que también promete ser cerrada y tensa.
Notable Quotes
Es decisión del árbitro. En el campeonato pasado pasó lo mismo. No tuvimos la suerte de que nos la cobren. Me llama la atención que no se revise.— Martín Cicotello, técnico de Unión La Calera
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué un gol tan simple termina siendo tan importante en este torneo?
Porque el premio es enorme. No es solo ganar un partido. El ganador de esta Copa de la Liga va directo a la Libertadores. Para equipos como Coquimbo y La Calera, eso es una oportunidad que no aparece todos los años.
Pero Coquimbo jugó bien, ¿no? No fue un robo.
No, jugó bien. Controlaron el partido, fueron más ordenados. Pero La Calera también tuvo sus chances. El problema es que una mano en el área al final del partido cambia todo. Si cobran ese penal, es otro partido completamente distinto.
¿Cómo es posible que el VAR no revise eso?
Esa es la pregunta que se hace Cicotello también. Está ahí, en video, visible. El VAR existe para eso. Pero a veces pasan estas cosas. Los árbitros tienen criterios distintos, a veces no intervienen cuando deberían.
¿Esto afecta la credibilidad del torneo?
Claro que sí. Cuando una decisión tan clara no se cobra, la gente pierde confianza. Y más en una semifinal, donde todo está en juego. La Calera se va con la sensación de que les robaron una oportunidad.
¿Qué necesita La Calera ahora para avanzar?
Ganar por dos goles en casa, o ganar por uno y ganar en penales. No es imposible, pero Coquimbo tiene la ventaja. Y eso pesa, especialmente después de una polémica como esta.