En el desierto de Atacama, donde el sol es más constante que en casi cualquier otro lugar del planeta, una compañía petrolera chilena continúa reescribiendo su propio relato. Copec, a través de su filial Copec Flux, adquirió el proyecto híbrido Tamarico II de manos de Metlen Energy & Metals, sumando 165 megavatios fotovoltaicos y hasta 925 megavatios-hora de almacenamiento en baterías a una cartera que ya roza los 550 megavatios solares. La operación no es solo una transacción comercial: es la señal de que las empresas forjadas en la era del petróleo están eligiendo, con creciente convicción,