A los 45 años, el cuerpo ya está escribiendo el borrador de su vejez. Un estudio de 26 años realizado por la Universidad de Nueva York con más de 12.000 participantes revela que tres decisiones cotidianas —controlar la presión arterial, evitar la diabetes tipo 2 y no fumar— pueden extender la vida cognitivamente lúcida casi 13 años. En un mundo donde los casos de demencia amenazan con triplicarse para 2050, la ciencia confirma una verdad antigua: el corazón y el cerebro comparten el mismo destino.
Controlar 3 factores de riesgo a los 45 años puede prevenir demencia 13 años más
Durante el seguimiento de 26 años, 3.008 participantes desarrollaron demencia y 5.238 fallecieron sin desarrollarla, evidenciando el impacto significativo de estos factores de riesgo en la población.