En Vitacura, un conserje que intentó detener un robo fue brutalmente atacado, sufrió fracturas y trauma psicológico, y al regresar de su licencia médica fue despedido bajo la apariencia de un mutuo acuerdo que nunca existió. La historia de Patricio Jonas plantea una pregunta que las sociedades deben responder: ¿qué le debemos a quienes actúan con valentía en nombre del bien común? Lo que comenzó como un acto de responsabilidad terminó en una doble herida: la del cuerpo y la de la justicia.
Conserje golpeado al impedir robo en Vitacura es despedido tras licencia médica
El conserje sufrió fracturas, bursitis y trastornos por estrés tras ser brutalmente agredido, además de perder su empleo tras la licencia médica.