En septiembre de 2026, el Consejo de Estado colombiano cerró definitivamente la vía judicial que Jorge Andrés Carrillo intentaba recorrer para recuperar la presidencia de ISA, declarando improcedente su tutela por carecer de relevancia constitucional. La decisión confirma que las irregularidades detectadas en el proceso de selección —criterios técnicos modificados indebidamente durante el concurso— no pueden ser reexaminadas mediante un mecanismo diseñado para proteger derechos fundamentales, no para reabrir debates jurídicos ya resueltos. Así, la institucionalidad colombiana traza una línea e
Consejo de Estado rechaza tutela de Carrillo y mantiene nulidad de su elección en ISA
La tutela no podía convertirse en una instancia adicional para volver a debatir
¿Por qué el Consejo de Estado rechazó la tutela de Carrillo si él alegaba que se habían violado sus derechos fundamentales?
Porque el tribunal consideró que los derechos que Carrillo decía que habían sido vulnerados no eran realmente el problema. Lo que él cuestionaba eran decisiones jurídicas y probatorias que ya habían sido analizadas en el proceso anterior. La tutela no es para volver a discutir lo mismo.
Pero espera, ¿eso significa que una vez que un tribunal falla, no hay forma de cuestionar si cometió errores en la aplicación de la ley? ¿Eso no es un poco definitivo?
No exactamente. Hay otros mecanismos. Lo que el Consejo de Estado dijo es que la tutela específicamente no es el lugar para hacerlo cuando ya existe un proceso judicial completo. Es una protección contra que la tutela se use como una apelación adicional.
¿Y qué pasó exactamente en el proceso original que llevó a anular la elección de Carrillo?
Encontraron que los criterios técnicos para evaluar a los candidatos habían sido modificados durante el proceso. Eso es una irregularidad seria que compromete la integridad del concurso.
¿Quién hizo esas modificaciones? ¿Se sabe?
La fuente no lo especifica. Solo dice que fueron identificadas irregularidades en el proceso de selección.
¿Entonces Carrillo simplemente regresa a su cargo o qué?
No. La sentencia que lo sacó permanece vigente. Lo que ordenó es que se rehaga el proceso de selección desde el principio, pero esta vez con los criterios originales.
¿Y Carrillo puede volver a participar en ese nuevo proceso?
La fuente no lo dice. Solo dice que el proceso debe reconstruirse desde una etapa anterior.
¿Hubo algo político en esto?
Sí. El presidente del Concejo de Medellín publicó un mensaje sugiriendo que esto estaba relacionado con captura política de la empresa y mencionó a funcionarios del Gobierno.
Il Polso
- La anulación de la elección de Carrillo como presidente de ISA, dictada en febrero de 2026 por irregularidades en los criterios de evaluación, dejó a la empresa estratégica sin su máximo directivo y abrió una disputa judicial de meses.
- Carrillo agotó el recurso de tutela cuestionando la competencia del tribunal, la interpretación normativa y la valoración de pruebas, buscando revertir una sentencia que consideraba lesiva de su derecho a ser elegido.
- El Consejo de Estado rechazó la tutela sin entrar al fondo: determinó que los argumentos planteados eran asuntos jurídicos ya resueltos, no vulneraciones constitucionales que justificaran una nueva revisión.
- La decisión desató reacciones políticas en Medellín, donde el presidente del Concejo acusó públicamente a funcionarios del Gobierno nacional de intentar capturar políticamente a ISA, una empresa con patrimonio municipal.
- Con los caminos legales agotados, ISA deberá reiniciar su proceso de selección presidencial desde cero, aplicando esta vez los criterios técnicos originales que debieron regir desde el principio.
En septiembre de 2026, el Consejo de Estado colombiano cerró definitivamente la vía judicial que Jorge Andrés Carrillo intentaba recorrer para recuperar la presidencia de ISA, declarando improcedente su tutela por carecer de relevancia constitucional. La decisión confirma que las irregularidades detectadas en el proceso de selección —criterios técnicos modificados indebidamente durante el concurso— no pueden ser reexaminadas mediante un mecanismo diseñado para proteger derechos fundamentales, no para reabrir debates jurídicos ya resueltos. Así, la institucionalidad colombiana traza una línea entre la inconformidad legítima y el uso de los recursos constitucionales como segunda instancia encubierta.
El miércoles 9 de septiembre de 2026, el Consejo de Estado puso fin a los intentos de Jorge Andrés Carrillo Cardoso por recuperar la presidencia de Interconexión Eléctrica S.A. (ISA). El tribunal declaró improcedente la tutela que Carrillo había presentado contra la Sección Quinta de la misma corporación, al concluir que el caso no superaba el requisito de relevancia constitucional. Con ello quedó sellada la anulación de su elección, dictada el 26 de febrero de 2026.
La controversia tuvo origen en irregularidades graves identificadas durante el proceso de selección que llevó a Carrillo al cargo: los criterios técnicos para evaluar candidatos habían sido modificados en pleno procedimiento, comprometiendo la integridad del concurso. La Sección Quinta anuló la designación y ordenó reiniciar el proceso desde una etapa anterior, bajo las reglas originales.
Carrillo respondió con una tutela en la que argumentó violaciones a sus derechos fundamentales, cuestionó la competencia del tribunal, impugnó la interpretación normativa y objetó la valoración de las pruebas. El Consejo de Estado, sin embargo, concluyó que esos planteamientos eran asuntos jurídicos ya resueltos en el proceso anterior, y que la tutela no podía convertirse en una instancia adicional para reabrir lo ya decidido. El tribunal no analizó el fondo; simplemente declaró que no había base para hacerlo.
La sentencia que anuló la elección de Carrillo permanece intacta, y la orden de reconstruir el proceso de selección bajo los criterios originales sigue vigente. En Medellín, la decisión generó reacciones políticas: el presidente del Concejo, Alejandro de Bedout, publicó un mensaje señalando que ISA no es un botín político, recordando el patrimonio municipal en la empresa y aludiendo a funcionarios del Gobierno nacional. Con los recursos legales agotados, ISA deberá avanzar en la elección de un nuevo presidente bajo las condiciones que debieron aplicarse desde el inicio.
El Consejo de Estado cerró la puerta el miércoles 9 de septiembre de 2026 a los últimos intentos de Jorge Andrés Carrillo Cardoso por recuperar su cargo como presidente de Interconexión Eléctrica S.A. (ISA). El tribunal declaró improcedente la acción de tutela que Carrillo había presentado contra la Sección Quinta de la misma corporación, rechazando su demanda por no cumplir con el requisito de relevancia constitucional. Con esa decisión, quedó sellada la anulación de su elección, una sentencia dictada el 26 de febrero de 2026 que el exgerente de Empresas Públicas de Medellín había intentado impugnar.
La controversia comenzó cuando la Sección Quinta identificó irregularidades graves en el proceso de selección que llevó a Carrillo a la presidencia de ISA. Los investigadores hallaron que los criterios técnicos utilizados para evaluar a los candidatos habían sido modificados durante el procedimiento, lo que comprometía la integridad del concurso. Esa determinación no fue menor: anuló completamente la designación de Carrillo y ordenó que el proceso de selección se reiniciara desde una etapa anterior, esta vez bajo las reglas originales que debieron haberse aplicado desde el principio.
Carrillo respondió presentando una acción de tutela, el mecanismo constitucional diseñado para proteger derechos fundamentales cuando están siendo vulnerados. En su demanda, argumentó que durante el proceso judicial se habían violado sus derechos, particularmente el derecho a ser elegido. Cuestionó la competencia de la Sección Quinta para decidir sobre su caso, impugnó la interpretación que el tribunal había hecho de las normas aplicables a ISA, y objetó la forma en que se había valorado la prueba. También se opuso a que se ordenara reconstruir el procedimiento desde cero, considerando que eso le cerraba las puertas a una segunda oportunidad.
El Consejo de Estado, sin embargo, vio las cosas de manera distinta. En su análisis, concluyó que los cuestionamientos que Carrillo planteaba en la tutela eran fundamentalmente asuntos jurídicos y probatorios que ya habían sido examinados y resueltos dentro del proceso judicial anterior. La tutela, razonó el tribunal, no podía convertirse en una instancia adicional para volver a debatir aspectos de una controversia que ya había sido definida. Por esa razón, determinó que el caso no superaba el requisito de relevancia constitucional necesario para que la tutela procediera. El tribunal no entró a analizar el fondo de los argumentos de Carrillo; simplemente declaró que no había base para que lo hiciera.
La decisión dejó intacta la sentencia original que anuló la elección de Carrillo. La orden de reconstruir el proceso de selección de la presidencia de ISA desde una etapa anterior, bajo los criterios técnicos originales, permanece vigente. Carrillo no regresará al cargo, y el procedimiento para elegir nuevo presidente continuará bajo las condiciones que debieron haberse respetado desde el inicio.
La resolución del Consejo de Estado generó reacciones políticas en Medellín. Alejandro de Bedout, presidente del Concejo de la ciudad, publicó un mensaje en la red X en el que señaló que ISA no es un botín político ni un refugio para currículos deficientes, recordando que Medellín tiene patrimonio en la compañía y que seguirá vigilando para que no sea capturada. Bedout también mencionó a Ricardo Roa, sugiriendo que esta fue otra jugada que le salió mal, y aludió a funcionarios del Gobierno nacional, insinuando que ya no tenían forma de ocultar lo sucedido.
Con el rechazo de la tutela, se agotaron los caminos legales que Carrillo podía transitar para revertir la anulación de su elección. La sentencia que lo sacó del cargo por las irregularidades en el proceso de selección permanece como la palabra final del sistema judicial, al menos por ahora. El proceso de selección de nuevo presidente de ISA continuará adelante bajo las reglas que originalmente debieron aplicarse.
Citazioni salienti
ISA no es botín político ni refugio de hojas de vida parcheadas. Medellín tiene patrimonio en esa compañía y vamos a seguir vigilando que no la secuestren.— Alejandro de Bedout, presidente del Concejo de Medellín