En un momento en que la medicina comienza a separar la duración de la vida de su calidad, el neurólogo Conrado Estol propone que la vejez tal como la conocemos es, en gran medida, una elección diferida. Desde su consultorio en Buenos Aires, y a través de La Nación, Estol articula siete pilares de conducta que, adoptados antes de los 50 años, pueden transformar la última década de vida de una carga en una cosecha. La pregunta que plantea no es cuántos años viviremos, sino en qué estado los habitaremos.