En el Perú, el acto de asumir un cargo público carga siglos de tradición religiosa y solemnidad cívica; sin embargo, su práctica reciente había derivado en expresiones dispares que desdibujaban su sentido constitucional. La Comisión de Constitución del Congreso aprobó esta semana una fórmula de juramentación estandarizada que, por primera vez, reconoce explícitamente la laicidad del Estado y ofrece a los funcionarios no creyentes la posibilidad de prometer por la Patria en lugar de jurar por Dios. Es un gesto pequeño en su forma, pero significativo en lo que anuncia: que el Estado peruano busc
Congreso aprueba nueva fórmula de juramentación con opción laica para funcionarios
Reconoce la laicidad del Estado y el respeto a la libertad religiosa
¿Por qué el Congreso sintió que necesitaba regularizar algo que ya estaba sucediendo desde hace años?
Porque notaron que no había un estándar. Algunos funcionarios juraban de una manera, otros de otra, y algunos aprovechaban el momento para hacer declaraciones políticas. Eso desviaba el acto de su propósito constitucional.
Pero ¿cuántos casos específicos de distorsión política documentaron? El dictamen dice que hubo "distorsiones" pero no vemos ejemplos concretos.
Es verdad que el dictamen no detalla casos específicos. Alegría habla de una "ausencia de uniformidad" que observaron, pero no hay un registro público de cuándo o cómo sucedió.
¿Y la opción laica? ¿Cuántos funcionarios crees que la usarán?
Eso es difícil de predecir. Perú es un país con tradición religiosa fuerte, pero hay funcionarios que no profesan fe. Esta opción respeta esa realidad.
El dictamen reconoce la laicidad del Estado, pero ¿realmente cambia algo si la mayoría sigue jurando por Dios? ¿Es un cambio simbólico o sustantivo?
Probablemente ambos. Simbólicamente, reconoce que el Estado no puede imponer una fórmula religiosa. Sustantivamente, permite que funcionarios no creyentes asuman sus cargos sin comprometer sus convicciones.
¿Qué pasa ahora? ¿Va directo al pleno?
Sí, el dictamen avanza hacia el pleno del Congreso para debate y votación. Si se aprueba, se convierte en ley y podría aplicarse en los tres poderes del Estado.
¿Y si no se aprueba? ¿Hay resistencia conocida en el pleno?
El dictamen pasó con amplio apoyo en comisión, así que es probable que avance. Pero el pleno siempre puede sorprender.
Der Puls
- La ausencia de uniformidad en los juramentos había permitido que algunos funcionarios incorporaran declaraciones políticas o proselitistas, corrompiendo el carácter institucional del acto.
- Con 18 votos a favor y solo uno en contra, la Comisión de Constitución aprobó el Proyecto de Ley 4540/2022-CR, impulsado por Arturo Alegría García de Fuerza Popular.
- La nueva fórmula permite reemplazar 'Juro por Dios' por 'Yo prometo por la Patria', reconociendo el derecho de no profesar ninguna fe sin excluir a nadie del acto solemne.
- El protocolo uniforme aspira a extenderse a los tres poderes del Estado y organismos autónomos, blindando la juramentación contra usos partidarios o religiosos inapropiados.
- El dictamen avanza ahora hacia el pleno del Congreso, donde deberá ser debatido y votado para convertirse en ley.
En el Perú, el acto de asumir un cargo público carga siglos de tradición religiosa y solemnidad cívica; sin embargo, su práctica reciente había derivado en expresiones dispares que desdibujaban su sentido constitucional. La Comisión de Constitución del Congreso aprobó esta semana una fórmula de juramentación estandarizada que, por primera vez, reconoce explícitamente la laicidad del Estado y ofrece a los funcionarios no creyentes la posibilidad de prometer por la Patria en lugar de jurar por Dios. Es un gesto pequeño en su forma, pero significativo en lo que anuncia: que el Estado peruano busca ser casa común para todos sus servidores, sin importar su fe.
La Comisión de Constitución del Congreso peruano aprobó el martes un dictamen que redefine el modo en que los altos funcionarios asumen sus cargos. Con 18 votos a favor y uno en contra, el grupo presidido por Arturo Alegría García dio luz verde al Proyecto de Ley 4540/2022-CR, que establece por primera vez una fórmula estandarizada de juramentación reconociendo tanto la fe religiosa como la opción laica.
La iniciativa nació de una preocupación concreta: en años recientes, la falta de uniformidad había permitido que algunos funcionarios añadieran declaraciones políticas o proselitistas al acto, desviándolo de su propósito constitucional. Alegría subrayó que el dictamen busca que la juramentación sea solemne, institucional y representativa, despojada de cualquier sesgo partidario.
El corazón del cambio es el reconocimiento explícito de la laicidad del Estado y de la libertad religiosa, incluido el derecho de no profesar ninguna fe. A solicitud del funcionario, la tradicional invocación 'Juro por Dios' puede reemplazarse por 'Yo prometo por la Patria'. La fórmula completa quedaría: 'Juro por Dios y por la Patria que ejerceré fielmente el cargo que me ha conferido la Nación, cumplir y hacer cumplir la Constitución Política del Perú y defender la soberanía nacional e integridad territorial'.
En la misma sesión, la Comisión aprobó por unanimidad que no es jurídicamente viable crear subcomisiones dentro de una comisión investigadora, y dio luz verde a dictámenes de control sobre varios Tratados Internacionales Ejecutivos en materias como la prevención de la violencia contra la mujer, la cinematografía y la protección de los servicios de polinización. También se sustentaron nuevos proyectos de ley, entre ellos uno que declara de interés nacional la incorporación de Machu Picchu a la lista de activos críticos nacionales.
El dictamen sobre juramentación avanza ahora al pleno del Congreso. De aprobarse, el protocolo uniforme podría aplicarse en los tres poderes del Estado y en organismos autónomos, consolidando un acto que, en su nueva forma, aspira a ser símbolo de compromiso cívico antes que expresión de credo particular.
La Comisión de Constitución del Congreso peruano aprobó el martes un dictamen que redefine cómo los altos funcionarios del Estado asumen sus cargos, estableciendo por primera vez una fórmula estandarizada que reconoce tanto la fe religiosa como la opción laica. Con 18 votos a favor y uno en contra, el grupo de trabajo presidido por Arturo Alegría García de Fuerza Popular dio luz verde al Proyecto de Ley 4540/2022-CR, un protocolo que busca poner orden en un acto que, según los legisladores, se había vuelto inconsistente y vulnerable a expresiones políticas o religiosas que no correspondían al carácter institucional que debería tener.
La necesidad de esta regulación surgió de una realidad que los congresistas observaron en años recientes: la ausencia de uniformidad en la manera en que los funcionarios juraban sus cargos. Algunos invocaban a Dios, otros añadían declaraciones de carácter político o proselitista, generando distorsiones que desviaban el acto de su propósito constitucional. Alegría explicó que el dictamen busca que la juramentación sea eminentemente solemne, institucional y representativa, reafirmando su sentido constitucional y no partidario. El protocolo identifica tres elementos clave: la mención del nombre del funcionario como compromiso personal, la adhesión moral de los creyentes hacia su fidelidad a Dios, y para los no creyentes, la posibilidad de reemplazar la invocación religiosa por una promesa a la patria.
El aspecto más significativo del dictamen es que reconoce explícitamente la laicidad del Estado peruano y el respeto a la libertad religiosa, incluyendo el derecho de no profesar ninguna fe. Esto representa un cambio importante en un país donde la tradición ha sido predominantemente religiosa. La nueva fórmula propuesta permite que, a solicitud del funcionario, se reemplace la tradicional invocación "Juro por Dios" por "Yo prometo por la Patria". La versión final del juramento quedaría redactada como: "Juro por Dios y por la Patria que ejerceré fielmente el cargo que me ha conferido la Nación, cumplir y hacer cumplir la Constitución Política del Perú y defender la soberanía nacional e integridad territorial". Según Alegría, esta fórmula devuelve al acto su carácter simbólico y cívico, asegurando que represente el verdadero compromiso con la Constitución y la Nación.
Durante la misma sesión, la Comisión de Constitución también abordó otros asuntos relacionados con el funcionamiento del Congreso. Aprobó por unanimidad, con 18 votos a favor, un informe consultivo solicitado por la congresista Katy Ugarte Mamani que determinó que no es jurídicamente viable la creación de subcomisiones dentro de una comisión investigadora. En paralelo, se debatió otra opinión consultiva relacionada con la Comisión Investigadora Multipartidaria que examina el acuerdo de colaboración eficaz con la empresa Odebrecht, presidida por Alejandro Muñante Barrios, aunque las conclusiones sobre los límites de las citaciones y la negativa a declarar quedaron en cuarto intermedio para una revisión más exhaustiva.
La sesión también incluyó la aprobación de dictámenes de control sobre varios Tratados Internacionales Ejecutivos, mecanismo mediante el cual el Congreso supervisa los compromisos firmados por el Poder Ejecutivo. Con 17 votos a favor, cero en contra y tres abstenciones, se aprobaron los dictámenes de los tratados números 36, 43 y 46. Con 15 votos a favor, dos en contra y tres abstenciones, se aprobaron los dictámenes de los tratados números 38, 44 y 179, que abordaban temas como la prevención de la violencia contra la mujer, la promoción de la cinematografía y la protección de los servicios de polinización.
La sesión también incluyó la sustentación de nuevos proyectos de ley. El congresista Carlos Anderson Ramírez, No Agrupado, presentó la Ley 9234/2024-CR, que declara de interés nacional la incorporación del Santuario Histórico de Machu Picchu a la lista de activos críticos nacionales. Por su parte, Karol Paredes Fonseca de Avanza País sustentó el Proyecto de Ley 10419/2024-CR, que propone modificar el Código Procesal Constitucional para otorgar al Tribunal Constitucional la facultad de seguimiento y supervisión en el cumplimiento de sus sentencias.
Con esta decisión, la Comisión de Constitución sienta las bases para un protocolo uniforme que podría aplicarse en los tres poderes del Estado y en organismos autónomos. La medida busca reforzar el carácter institucional y neutral del acto, evitando expresiones políticas o religiosas que generen controversias. El dictamen ahora avanza hacia el pleno del Congreso, donde deberá ser debatido y votado antes de convertirse en ley.
Bemerkenswerte Zitate
El acto de juramentación debe ser eminentemente solemne, institucional y representativo, reafirmando su sentido constitucional y no partidario— Arturo Alegría García, presidente de la Comisión de Constitución
Esta fórmula devuelve al acto de juramentación su carácter simbólico y cívico, asegurando que represente el verdadero compromiso con la Constitución y la Nación— Arturo Alegría García