En un país donde la inseguridad sigue siendo una herida abierta, el gremio privado de vigilancia en Colombia no espera que el Estado actúe solo: llega con un plan de cinco ejes que propone tejer lo privado dentro de lo público, desde cámaras con inteligencia artificial hasta cárceles operadas por empresas. La Confederación Nacional del Gremio de la Vigilancia Privada, Confevip, presentará estas propuestas al Gobierno en octubre, durante un congreso en Cartagena, apostando a que la seguridad del próximo lustro no puede construirse sin la arquitectura —y el capital— del sector privado.