Los tentáculos negros parecen sacados de una película de horror
En la intersección entre la naturaleza salvaje y la memoria digital, un virus conocido desde los años treinta vuelve a capturar la imaginación colectiva. El papiloma de Shope, que provoca extrañas protuberancias oscuras en conejos silvestres de Estados Unidos, resurgió en redes sociales en 2026 tras un brote documentado en Colorado en 2025, aunque ninguna autoridad ha confirmado nuevos casos en Wisconsin, Minnesota o Nueva York. Lo que la ciencia conoce bien —un patógeno específico, inofensivo para humanos, con raíces históricas en la investigación que condujo a la vacuna contra el HPV— contrasta con la inquietud que generan imágenes virales sin verificación oficial. La naturaleza, una vez más, nos recuerda que el asombro y el rumor viajan a la misma velocidad.
- Imágenes de conejos con protuberancias negras similares a cuernos o tentáculos se viralizaron en Facebook y Reddit a principios de 2026, despertando alarma en comunidades de varios estados.
- Ninguna agencia estatal de fauna silvestre ha confirmado un nuevo brote en Wisconsin, Minnesota o Nueva York, lo que deja abierta la posibilidad de que las imágenes sean antiguas o mal identificadas.
- El virus del papiloma de Shope es endémico en varias regiones de Estados Unidos y se transmite por mosquitos, garrapatas y pulgas, cuya actividad aumenta en los meses cálidos del verano boreal.
- Los conejos domésticos representan el mayor riesgo real: en cautiverio, los crecimientos pueden volverse malignos, por lo que se recomienda mantenerlos alejados de ejemplares silvestres y zonas con alta concentración de insectos.
- Las autoridades observan la situación y podrían pronunciarse oficialmente si los reportes continúan, siguiendo el precedente de Colorado Parks and Wildlife en agosto de 2025.
En agosto de 2025, residentes de Fort Collins, Colorado, comenzaron a avistar conejos silvestres con inquietantes nódulos negros que emergían de su cabeza, algunos alargados hasta adoptar formas similares a cuernos o tentáculos. Colorado Parks and Wildlife no tardó en identificar al responsable: el virus del papiloma de Shope, una infección conocida desde la década de 1930 gracias al investigador Richard E. Shope, endémica en varios estados del país pero prácticamente desconocida para el público general hasta ese momento.
El virus se transmite a través de la picadura de mosquitos, garrapatas y pulgas, lo que explica su mayor visibilidad durante los meses cálidos. No representa ningún riesgo para humanos, perros ni gatos, pero los conejos domésticos son una excepción importante: cuando contraen la enfermedad, los crecimientos tienen una probabilidad significativamente mayor de volverse malignos, lo que convierte al virus en una preocupación real para quienes los tienen como mascotas.
Casi un año después, a principios de 2026, imágenes similares volvieron a circular en redes sociales con reportes de supuestos casos en Wisconsin, Minnesota y Nueva York. Los posts, originados en Facebook y Reddit, fueron amplificados por medios locales y generaron una nueva ola de inquietud. Sin embargo, hasta la fecha ninguna agencia estatal ha confirmado oficialmente un repunte, lo que sugiere que las imágenes podrían ser antiguas, mal atribuidas o simplemente rumores potenciados por la viralidad.
Más allá de la curiosidad, este virus tiene una dimensión histórica notable: el estudio del papiloma de Shope en conejos fue un modelo clave para comprender el virus del papiloma humano y contribuyó al desarrollo de la vacuna contra el HPV. Las autoridades recomiendan no tocar a los animales afectados y reportar cualquier avistamiento a la agencia de fauna silvestre correspondiente. Si los reportes continúan multiplicándose durante el verano, es probable que las agencias estatales rompan su silencio, tal como ocurrió en Colorado hace un año.
En agosto de 2025, conejos silvestres con extrañas protuberancias negras parecidas a tentáculos comenzaron a aparecer en Fort Collins, Colorado, generando inquietud entre residentes y autoridades. Colorado Parks and Wildlife rápidamente identificó la causa: el virus del papiloma de Shope, una infección que afecta específicamente a los conejos de cola de algodón y que había permanecido relativamente desapercibida hasta ese momento en la conciencia pública.
El virus, nombrado así en honor al investigador Richard E. Shope, quien lo identificó en la década de 1930, produce nódulos oscuros en la piel que típicamente emergen en la cabeza del animal. En algunos casos, estos crecimientos se alargan y adoptan una forma similar a cuernos, lo que explica las comparaciones con tentáculos que circularon en redes sociales. La transmisión ocurre a través de las picaduras de mosquitos, garrapatas y pulgas, insectos cuya actividad se intensifica durante los meses cálidos. Aunque el virus es endémico en varias regiones de Estados Unidos —Colorado, Dakota del Sur, Minnesota, Kansas, Iowa y Texas— su aparición en Fort Collins capturó la atención mediática de manera sin precedentes.
Lo que hace particularmente notable este virus es su especificidad: no representa riesgo alguno para los humanos, ni para perros ni gatos. Sin embargo, los conejos domésticos sí pueden contraerlo, y cuando lo hacen, la enfermedad tiende a ser más severa que en sus contrapartes silvestres. En los conejos criados en cautiverio, existe una probabilidad significativamente mayor de que los crecimientos se vuelvan malignos, lo que representa una preocupación genuina para quienes mantienen estos animales como mascotas.
Casi un año después del incidente de Colorado, imágenes similares reaparecieron en plataformas de redes sociales a principios de 2026, esta vez con reportes de supuestos casos en Wisconsin, Minnesota y Nueva York. Los posts originales surgieron en Facebook y Reddit antes de ser retomados por medios locales, generando una nueva ola de preocupación. Sin embargo, hasta la fecha, ninguna agencia estatal de fauna silvestre ha confirmado oficialmente un nuevo brote en estas regiones. La ausencia de validación oficial sugiere que las imágenes circulantes podrían ser antiguas, mal identificadas, o simplemente rumores amplificados por la viralidad de las redes.
La historia de este virus trasciende el ámbito de la curiosidad zoológica. El estudio del papiloma de Shope en conejos sirvió como modelo fundamental para comprender el virus del papiloma humano, contribuyendo eventualmente al desarrollo de la vacuna contra el HPV, uno de los avances médicos más significativos de las últimas décadas. Lo que comenzó como investigación sobre una enfermedad animal se convirtió en un puente hacia la prevención del cáncer en humanos.
Las recomendaciones de las autoridades son claras: no tocar a los conejos silvestres afectados ni intentar ayudarlos, sino reportar cualquier avistamiento a la agencia de fauna silvestre del estado correspondiente. Para quienes poseen conejos domésticos, la precaución incluye mantenerlos alejados tanto de ejemplares silvestres como de zonas con alta concentración de mosquitos y garrapatas. Si los reportes en redes sociales continúan multiplicándose durante el verano boreal, es probable que las agencias estatales se pronuncien oficialmente, tal como sucedió en Colorado hace un año. Por ahora, la situación permanece en observación, sin confirmación de una expansión geográfica real del virus.
Notable Quotes
Colorado Parks and Wildlife confirmó que las protuberancias son producto del virus del papiloma del conejo de cola de algodón— Colorado Parks and Wildlife, agosto 2025
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué este virus generó tanta alarma si lleva casi un siglo identificado?
Porque nadie lo había visto así antes. El virus siempre estuvo ahí en Colorado y otras regiones, pero en 2025 las imágenes llegaron a redes sociales, donde los tentáculos negros parecen sacados de una película de horror. La gente no sabía qué era, y eso genera pánico.
¿Entonces los conejos de Colorado en 2025 fueron los primeros casos?
No, seguramente no. El virus circula en esas zonas desde hace décadas. Lo que fue nuevo fue que alguien fotografió un conejo enfermo y lo compartió en internet. Antes, simplemente pasaba desapercibido.
¿Por qué aparecen ahora imágenes de Wisconsin y Nueva York si ninguna agencia lo confirma?
Eso es lo interesante. Las imágenes circulan, pero nadie las verifica. Podrían ser fotos viejas, conejos de otras regiones, o simplemente gente compartiendo la imagen de Colorado sin saber de dónde viene. Sin confirmación oficial, es imposible saber si hay un verdadero brote o solo ruido en redes.
¿Debería preocuparme si tengo un conejo doméstico?
Sí, pero de manera inteligente. Tu conejo doméstico puede contagiarse si entra en contacto con silvestres o con los insectos que transmiten el virus. Y si se contagia, la enfermedad es más grave que en los silvestres. Así que mantenerlo alejado de esas zonas es prudente.
¿Qué tiene que ver esto con la vacuna del HPV?
Todo. Los científicos estudiaron este virus en conejos para entender cómo funcionan los papilomavirus. Ese conocimiento fundamental permitió, décadas después, desarrollar la vacuna que previene el cáncer cervical en humanos. Un virus en conejos silvestres de Colorado terminó salvando millones de vidas.