En 2026, los estafadores mexicanos han reorientado su mirada hacia los trabajadores de treinta a cincuenta años, abandonando el teléfono por el mensaje instantáneo para sembrar pánico y extraer patrimonio en segundos. La Condusef documenta este giro como una evolución deliberada: los criminales no solo cambiaron de víctima, sino que perfeccionaron el arte de explotar la prisa y la confianza cotidiana. En un mundo donde el teléfono es extensión del cuerpo, el miedo bien redactado se ha convertido en la llave maestra de las cuentas bancarias.
Condusef alerta: estafadores cambian de víctimas y atacan a trabajadores jóvenes
Trabajadores de 30 a 50 años están siendo víctimas de fraude financiero que vacía sus cuentas bancarias mediante ingeniería social y phishing.