En el sur de Florida, un exanalista de Goldman Sachs fue condenado por planificar el asesinato de su exnovia utilizando ChatGPT como confidente de sus intenciones criminales. Lo que distingue este caso en la historia de la violencia y la tecnología es que fue la propia plataforma de inteligencia artificial —OpenAI— quien alertó al FBI, convirtiendo a la herramienta en testigo involuntario de su propio mal uso. El caso abre preguntas que la sociedad apenas comienza a formular: qué responsabilidad tienen las plataformas de IA cuando sus sistemas se convierten en cómplices pasivos de la violencia
Condenan en Florida a hombre que planeó asesinato de exnovia usando ChatGPT
La víctima, Rachel Eden Wachterman, fue objeto de amenazas repetidas de violación, secuestro y asesinato, enfrentando riesgo creíble de violencia física planificada.