Bajo las cenizas del Vesubio, una biblioteca entera esperó casi dos mil años a que alguien encontrara la manera de leerla sin destruirla. Un equipo internacional de investigadores ha combinado tomografía de rayos X tridimensional e inteligencia artificial para descifrar texto oculto en pergaminos carbonizados de Herculano sin necesidad de desenrollarlos. La clave fue el plomo presente en la tinta antigua, un elemento que absorbe la radiación X con suficiente contraste para revelar palabras que el tiempo y el fuego habían sellado. Es un momento en que la tecnología del presente devuelve la voz