Cada otoño, España renueva su pacto colectivo con la prevención a través de la campaña antigripal, un ritual sanitario que este año revela tanto los avances científicos como las tensiones propias de un Estado descentralizado. Mientras el Ministerio de Sanidad mantiene sus grupos prioritarios históricos, varias comunidades autónomas han decidido ampliar la protección infantil más allá de los umbrales nacionales, creando un mapa desigual donde la cobertura de un niño depende, en buena medida, de dónde ha nacido. La incorporación de vacunas intranasales y fórmulas adaptadas a las cepas previstas
Comunidades autónomas amplían vacunación antigripal en menores para la temporada 2026-2027
La protección disponible depende del código postal
¿Por qué algunas comunidades autónomas deciden vacunar a niños más pequeños si el ministerio no lo recomienda sistemáticamente?
Tienen autonomía para establecer sus propias políticas de salud pública. Probablemente consideran que ampliar la cobertura reduce la circulación del virus en sus territorios, especialmente en escuelas y espacios cerrados.
Pero eso es una interpretación. El ministerio mantiene sus recomendaciones sin cambios. ¿Hay datos que demuestren que la expansión autonómica del año pasado fue efectiva?
¿Entonces no sabemos si funciona mejor?
No tenemos cifras de comparación en el artículo. Lo que sí sabemos es que el Comité de Pediatría respalda la vacunación sistemática hasta los 17 años, lo que sugiere que hay evidencia científica detrás.
Respalda, pero eso no es lo mismo que decir que el ministerio lo recomienda. Hay una diferencia entre lo que un comité asesor sugiere y lo que la política oficial establece.
¿Y la vacuna intranasal? ¿Es más efectiva que la inyección?
El artículo no compara eficacia. Solo dice que evita el pinchazo y que los pediatras la prefieren para los niños. Probablemente es una cuestión de aceptabilidad y comodidad.
Exacto. Es mejor para la experiencia del paciente, pero no sabemos si protege igual. Eso es importante aclarar.
¿Qué pasa con la composición de la vacuna? ¿Cambia cada año?
Sí, la OMS analiza qué cepas circularon y adapta la fórmula. Es como ajustar el objetivo cada temporada según lo que viste el año anterior.
Pero eso es reactivo, no predictivo. Estamos vacunando contra lo que circuló, no contra lo que circulará. ¿Qué tan preciso es ese pronóstico?
El Pulso
- La fragmentación regional se agudiza esta temporada: un menor de 8 años en Madrid accede a vacunación sistemática gratuita, mientras el mismo niño en otra comunidad puede quedar fuera del programa universal.
- Melilla lidera la ambición protectora al cubrir hasta los 17 años, mientras Cantabria y Madrid se detienen en los 7, evidenciando una brecha de criterios que preocupa a epidemiólogos.
- La vacuna intranasal irrumpe como alternativa al pinchazo para niños de 2 a 17 años, y los pediatras ya la señalan como opción preferente para mejorar la aceptación en la población infantil.
- La OMS publica cada febrero las cepas dominantes y las farmacéuticas reajustan sus fórmulas en tiempo récord, convirtiendo la campaña en un ejercicio anual de anticipación epidemiológica a escala global.
- La disparidad de coberturas amenaza la inmunidad colectiva: si la protección varía según el código postal, la efectividad de la estrategia nacional queda comprometida en las zonas con menor alcance.
Cada otoño, España renueva su pacto colectivo con la prevención a través de la campaña antigripal, un ritual sanitario que este año revela tanto los avances científicos como las tensiones propias de un Estado descentralizado. Mientras el Ministerio de Sanidad mantiene sus grupos prioritarios históricos, varias comunidades autónomas han decidido ampliar la protección infantil más allá de los umbrales nacionales, creando un mapa desigual donde la cobertura de un niño depende, en buena medida, de dónde ha nacido. La incorporación de vacunas intranasales y fórmulas adaptadas a las cepas previstas por la OMS añade capas de novedad a una campaña que, en el fondo, plantea una pregunta perenne: ¿puede una estrategia de salud pública ser verdaderamente colectiva cuando sus fronteras son autonómicas?
La campaña antigripal 2026-2027 arrancará en España a finales de septiembre o principios de octubre, con variaciones según la comunidad autónoma. El Ministerio de Sanidad ha mantenido sin cambios sus grupos prioritarios: mayores de 60 años, niños de 6 a 59 meses, personas con enfermedades crónicas, embarazadas y adolescentes en tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico por el riesgo de síndrome de Reye.
Sin embargo, el mapa de la inmunización infantil se ha vuelto más complejo. Varias comunidades han decidido superar los umbrales nacionales: Cantabria y Madrid amplían hasta los 7 años; Castilla y León, Murcia y Extremadura hasta los 11; Asturias y La Rioja hasta los 13; y Melilla, la más ambiciosa, hasta los 17. Esta expansión se suma a decisiones similares adoptadas el año anterior por Comunidad Valenciana, Baleares, Canarias, Aragón y Galicia, entre otras. El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría respalda la tendencia, recomendando la vacunación sistemática para todos los menores de 6 meses a 17 años.
En cuanto a la tecnología, este año se consolida la vacuna intranasal para niños de 2 a 17 años, que elimina el pinchazo y que los pediatras consideran la opción preferente salvo contraindicación. Además, las fórmulas han sido adaptadas según las cepas identificadas por la OMS el pasado febrero, en el proceso anual de anticipación epidemiológica que coordina a organismos internacionales y laboratorios farmacéuticos.
La campaña expone así una tensión estructural del sistema sanitario español: las directrices nacionales conviven con decisiones autonómicas que las amplían de forma desigual. Para las familias, la protección disponible depende del lugar de residencia. Para los expertos en salud pública, la pregunta es si una estrategia tan fragmentada puede garantizar una inmunidad colectiva verdaderamente uniforme.
La campaña de vacunación contra la gripe en España arrancará a finales de septiembre o principios de octubre, según la comunidad autónoma donde residas. El Ministerio de Sanidad estableció en mayo sus recomendaciones para la temporada 2026-2027, manteniendo sin cambios los grupos prioritarios: personas mayores de 60 años, niños entre 6 y 59 meses, menores y adultos jóvenes con enfermedades crónicas específicas, mujeres embarazadas en cualquier trimestre, y adolescentes en tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico debido al riesgo de síndrome de Reye.
Pero este año trae un giro importante en la geografía de la inmunización infantil. Mientras el ministerio mantiene sus criterios nacionales, varias comunidades autónomas han decidido ir más allá, extendiendo la vacunación sistemática a edades superiores a las recomendadas oficialmente. Cantabria y Madrid amplían la cobertura hasta los 7 años. Castilla y León, Murcia y Extremadura la extienden hasta los 11. Asturias y La Rioja llegan hasta los 13. Melilla, la más ambiciosa, cubre hasta los 17 años. Esto se suma a las regiones que ya habían tomado esta decisión el año anterior: Comunidad Valenciana, Baleares y Canarias (hasta los 6 años), Aragón (hasta los 7), Castilla y León nuevamente (hasta los 8), Murcia de nuevo (hasta los 9), y Galicia y La Rioja otra vez (hasta los 11).
El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría respalda esta expansión, manteniendo su recomendación sistemática de vacunación antigripal para todos los niños y adolescentes de 6 meses a 17 años. La fragmentación es evidente: un menor de 8 años vacunado en Madrid recibe protección sistemática; el mismo niño en otra región podría no estar incluido en el programa de cobertura universal.
La tecnología de administración también evoluciona. Para menores entre 2 y 17 años, además de las inyecciones intramusculares convencionales, ahora está disponible una vacuna intranasal que elimina el pinchazo. Los pediatras la señalan como la opción preferente para los pequeños, salvo que exista alguna contraindicación médica específica. Es un cambio que busca mejorar la aceptación y facilitar la vacunación en poblaciones pediátricas.
Otra novedad radica en la composición misma de las vacunas. El Ministerio de Sanidad ha adaptado las fórmulas disponibles para proteger mejor contra los virus que se espera que circulen con mayor intensidad. Cada febrero, la Organización Mundial de la Salud analiza qué cepas han predominado en los meses anteriores y publica la composición recomendada para el hemisferio norte. Las farmacéuticas ajustan entonces sus vacunas para maximizar la eficacia contra esos virus específicos, reduciendo así la transmisión significativa. Es un ejercicio anual de anticipación epidemiológica que requiere coordinación internacional y capacidad de producción rápida.
La campaña que comienza en pocas semanas refleja, pues, una tensión característica del sistema sanitario español: directrices nacionales que coexisten con decisiones autonómicas que las expanden o modifican. Para las familias, esto significa que la protección disponible depende del código postal. Para los epidemiólogos, plantea preguntas sobre la uniformidad de la inmunidad colectiva y la efectividad de una estrategia que varía significativamente de una región a otra.
Citas Notables
Se ve qué cepas han circulado con mayor frecuencia y se adaptan las vacunas para que tengan más eficacia y así evitar una transmisión importante— Portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC)