En el largo camino del deterioro cognitivo, la corrección de hechos no devuelve los recuerdos perdidos: solo añade vergüenza y angustia a quien ya no puede procesar la realidad como antes. Desde hace décadas, especialistas en demencia señalan que responder a la emoción detrás de las palabras —en lugar de imponer la verdad— protege el vínculo y la dignidad de ambas personas. Este enfoque, conocido como validación emocional, no promete curar la enfermedad, pero sí transforma la calidad de cada encuentro cotidiano. Cuidar bien a otro exige, también, cuidarse a uno mismo.
Cómo acompañar el deterioro cognitivo sin discutir: validar en lugar de corregir
Las personas con deterioro cognitivo experimentan angustia, vergüenza y confusión cuando se las corrige sobre hechos que no recuerdan, afectando su bienestar emocional diario.