En un país donde la arquitectura del poder ha sido disputada durante décadas, el Congreso peruano dio un paso hacia la restauración de un Parlamento bicameral, forma de gobierno que el país abandonó en 1993. La Comisión de Constitución aprobó por mayoría un dictamen que, de prosperar en el pleno, dividiría el Legislativo en un Senado de 60 miembros y una Cámara de Diputados de al menos 130, con vigencia desde 2026. La propuesta no es solo técnica: toca preguntas profundas sobre representación, equilibrio de poderes y la memoria de un referéndum en que los ciudadanos ya dijeron no a esta misma
Comisión de Constitución aprueba retorno a bicameralidad para 2026
El debate apenas comienza, hay mucho por enriquecer
¿Por qué es importante que el Congreso vuelva a tener dos cámaras en lugar de una?
Históricamente, la idea es que dos cámaras crean un sistema de frenos y contrapesos. Una cámara revisa lo que hace la otra. Perú tuvo Senado hasta 1993, cuando Fujimori disolvió el Congreso y luego creó uno unicameral. Esta reforma busca recuperar esa estructura.
Pero hay que notar que los peruanos rechazaron la bicameralidad en 2018. Entonces hay una tensión: los legisladores quieren esto, pero los votantes dijeron que no.
¿Qué cambiaría en la práctica para un ciudadano común?
Habría 190 legisladores en lugar de 130. El Senado tendría 60 miembros elegidos nacionalmente, lo que podría dar más peso a regiones que ahora se sienten poco representadas. Y el presidente tendría menos poder para disolver el Congreso.
Aunque hay que ser cuidadoso: el documento dice que el Senado sería elegido "mediante un proceso electoral conforme a ley", pero esa ley aún no existe. No sabemos exactamente cómo funcionaría.
¿Todos los partidos apoyan esto?
No. Perú Libre se opone, argumentando que falta más estudio y que hay prisa. Cambio Democrático apoya la bicameralidad pero rechaza la reelección. Otros partidos votaron a favor pero con reservas.
Lo interesante es que la votación fue 13 a favor, 5 en contra, 1 abstención. No es unánime. Y algunos de los que votaron a favor lo hicieron "con reserva", lo que significa que tienen dudas sobre partes del proyecto.
¿Qué pasa ahora?
Va al pleno del Congreso. Allí los 130 legisladores debatirán y votarán. Si pasa, iría a un referéndum o a otra votación legislativa, dependiendo de los requisitos constitucionales.
El texto no especifica cuál es el procedimiento exacto para que una reforma constitucional sea aprobada. Eso es importante porque podría significar que necesita una mayoría simple, una mayoría calificada, o incluso un referéndum popular.
¿Cuál es el argumento más fuerte en contra?
Que los peruanos ya dijeron no en 2018. Y que hay dudas sobre si un Senado realmente representaría mejor a las regiones o si sería capturado por los mismos intereses que dominan la Cámara de Diputados.
También está el punto de Cutipa: la reelección. Él dice que no hay prueba de que permita mejor legislación, y que los electores no eligen libremente porque los partidos controlan quiénes son candidatos. Eso es una crítica estructural, no solo a este proyecto sino al sistema político en general.
Il Polso
- La comisión aprobó con 13 votos a favor una reforma que alteraría 50 artículos constitucionales, reavivando un debate que la ciudadanía zanjó en las urnas en 2018.
- La tensión central no es solo bicameralidad versus unicameralidad, sino la reelección parlamentaria: varios legisladores que apoyan dos cámaras rechazan que los congresistas puedan renovar su mandato.
- Voces de Perú Libre y Cambio Democrático advirtieron que falta información, que el Senado debería representar regiones y que los partidos, no los electores, deciden en la práctica quién regresa al poder.
- La reforma recupera la lógica de la Constitución de 1979: el presidente solo podría disolver la Cámara de Diputados, no el Senado, tras tres censuras consecutivas a Consejos de Ministros.
- El dictamen avanza ahora hacia el pleno de los 130 congresistas, donde el debate promete ser más extenso, más áspero y más decisivo.
En un país donde la arquitectura del poder ha sido disputada durante décadas, el Congreso peruano dio un paso hacia la restauración de un Parlamento bicameral, forma de gobierno que el país abandonó en 1993. La Comisión de Constitución aprobó por mayoría un dictamen que, de prosperar en el pleno, dividiría el Legislativo en un Senado de 60 miembros y una Cámara de Diputados de al menos 130, con vigencia desde 2026. La propuesta no es solo técnica: toca preguntas profundas sobre representación, equilibrio de poderes y la memoria de un referéndum en que los ciudadanos ya dijeron no a esta misma idea.
El martes 7 de junio, la Comisión de Constitución del Congreso peruano votó trece a cinco —con una abstención— a favor de devolver al país un Parlamento de dos cámaras. Si el pleno lo ratifica, el cambio regiría desde 2026, poniendo fin a tres décadas de sistema unicameral instaurado con la Constitución de 1993.
La reforma es de gran alcance: modifica cerca de 50 artículos constitucionales e incorpora dos nuevos. El Senado contaría con 60 miembros elegidos por cinco años; la Cámara de Diputados tendría un mínimo de 130 legisladores, cifra que podría crecer por ley orgánica según el aumento poblacional. Los candidatos presidenciales podrían postularse simultáneamente a cualquiera de las dos cámaras, y los parlamentarios tendrían derecho a buscar un período adicional de reelección.
En materia de equilibrio de poderes, la propuesta recupera una fórmula de la Constitución de 1979: el presidente solo podría disolver la Cámara de Diputados —no el Senado— si esta ha censurado o negado la confianza a tres Consejos de Ministros consecutivos. Además, la elección del Contralor General pasaría al Senado, que lo designaría y podría removerlo con dos tercios de sus votos.
El apoyo en la comisión fue transversal pero lleno de matices. Legisladores de Fuerza Popular, Acción Popular, Avanza País y otras bancadas respaldaron el dictamen, varios con reservas puntuales. La oposición provino principalmente de Perú Libre, cuyos miembros cuestionaron la falta de estudios para diseñar un Senado moderno, reclamaron representación regional y rechazaron categóricamente la reelección, argumentando que no mejora la producción legislativa y que son los partidos, no los electores, quienes deciden en la práctica.
El debate estuvo marcado por un dato incómodo: en el referéndum de 2018, la ciudadanía rechazó tanto la bicameralidad como la reelección parlamentaria. Patricia Juárez, presidenta de la comisión y autora del predictamen base, reconoció que el debate apenas comenzaba y que el verdadero examen llegaría en el pleno de los 130 congresistas.
El martes 7 de junio, la Comisión de Constitución del Congreso peruano votó a favor de un proyecto de reforma que devolvería al país un Parlamento dividido en dos cámaras. Trece legisladores respaldaron la medida, cinco se opusieron y uno se abstuvo. Si prospera en el pleno y es ratificada, el cambio entraría en vigor en 2026, reemplazando el sistema unicameral que ha regido desde 1993.
La propuesta es ambiciosa en su alcance. Modifica aproximadamente 50 artículos de la Constitución e introduce dos nuevos. El Senado estaría compuesto por 60 miembros elegidos por cinco años. La Cámara de Diputados tendría un mínimo de 130 legisladores, también con mandatos de cinco años, aunque ese número podría aumentarse mediante ley orgánica si la población crece. Ambas cámaras serían elegidas mediante procesos electorales que la ley establecería. Los candidatos a la presidencia y vicepresidencia podrían postularse simultáneamente a cualquiera de las dos cámaras. Los parlamentarios tendrían la opción de buscar un período adicional de reelección.
Otro cambio significativo afecta el poder presidencial. Bajo esta reforma, el presidente podría disolver únicamente la Cámara de Diputados si esta ha censurado o rechazado la confianza a tres Consejos de Ministros consecutivos. Esta fórmula recupera lo que establecía la Constitución de 1979, antes de la reforma de 1993. Además, la elección del Contralor General pasaría del Congreso al Senado, que lo elegiría con una mayoría de dos tercios. El mismo Senado podría removerlo por falta grave con igual número de votos.
La votación en la comisión reflejó un apoyo transversal, aunque con matices. Respaldaron la propuesta legisladores de Fuerza Popular, Acción Popular, Avanza País, APP, Somos Perú, Renovación Popular y un parlamentario no agrupado. Varios votaron con reservas sobre aspectos específicos que consideraban problemáticos. La oposición vino principalmente de Perú Libre, cuatro de cuyos miembros votaron en contra, mientras que uno se abstuvo. Cambio Democrático también se opuso, aunque su bancada expresó apoyo general a la bicameralidad pero rechazo a la reelección.
Durante el debate, los legisladores de Perú Libre plantearon objeciones sustanciales. José Balcázar argumentó que faltaban estudios y información para diseñar un Senado moderno de representación nacional, y cuestionó la prisa por aprobar la medida. Víctor Cutipa insistió en que el Senado debería incluir representantes de diferentes regiones del país y expresó su rechazo categórico a la reelección, señalando que no hay evidencia de que permita mejor producción legislativa y que los electores no eligen libremente sino según las decisiones de los partidos políticos. Edgard Reymundo, aunque favorable a la bicameralidad, también se opuso a la reelección.
Es relevante que durante el debate se recordó un hecho histórico: en el referéndum de 2018, la ciudadanía rechazó tanto la bicameralidad como la reelección parlamentaria. Patricia Juárez, legisladora de Fuerza Popular y presidenta de la comisión, quien presentó el predictamen que sirvió de base para la votación, cerró la sesión señalando que el debate apenas comenzaba y que debería enriquecerse sustancialmente cuando la propuesta llegue al pleno de los 130 congresistas.
La comisión inició el debate hace una semana. El miércoles 1 de junio comenzó a discutir el documento, que fue actualizado tras observaciones de diversos parlamentarios antes de la votación del martes. Los temas que generaron mayor discusión fueron la reelección parlamentaria, el número de integrantes de cada cámara, los mecanismos de elección y los requisitos de edad y funciones para senadores y diputados. Ahora la propuesta debe pasar al pleno del Congreso, donde enfrentará un debate más amplio antes de cualquier votación final.
Citazioni salienti
Este debate comienza recién, se tiene que debatir ampliamente en el pleno y creo que podemos enriquecerlo sustancialmente con el aporte de los 130 congresistas— Patricia Juárez, presidenta de la Comisión de Constitución
Pensemos hacer un senado moderno, que sea de representación nacional. Para eso faltan estudios, mayor información, no creo que haya tanta prisa para aprobar el senado— José Balcázar, legislador de Perú Libre