En el Perú de noviembre de 2021, el Congreso avanzó un paso hacia la centralización del poder de reforma constitucional: la Comisión de Constitución aprobó, con once votos a favor, que ninguna reforma a la Carta Magna pueda llegar al pueblo mediante referéndum sin haber pasado antes por una mayoría absoluta del Legislativo. La medida, impulsada desde Fuerza Popular en respuesta a los esfuerzos de Perú Libre por convocar una Asamblea Constituyente, convierte al Congreso en guardián obligatorio de cualquier cambio institucional profundo. En la tensión eterna entre la soberanía popular directa y
Comisión aprueba restringir reformas constitucionales a referéndum
El Congreso se convierte en filtro obligatorio para toda reforma constitucional
¿Por qué importa tanto esta votación? Parece un cambio técnico en una ley de participación.
Porque cambia quién tiene poder para reformar la Constitución. Antes, los ciudadanos podían impulsar un referéndum con firmas. Ahora el Congreso tiene que aprobar primero la reforma que quieren someter a votación.
Pero espera. ¿Cuántas firmas se necesitaban antes? ¿Cuál es el número exacto de ciudadanos que pueden impulsar un referéndum? El artículo no lo dice.
Es verdad. Lo que sí sabemos es que Perú Libre estaba recolectando firmas para una Asamblea Constituyente cuando se aprobó esto.
¿Entonces esto es una respuesta directa a lo que estaba haciendo Perú Libre?
Parece probable, pero el artículo no lo dice explícitamente. Juárez presentó el proyecto, pero no hay una declaración suya explicando por qué ni cuándo decidió hacerlo.
Lo que sí está claro es el efecto: ahora cualquier reforma constitucional necesita dos aprobaciones, no una. Primero el Congreso, luego el pueblo.
¿Y eso es malo o bueno?
Depende de cómo lo mires. Protege la estabilidad si crees que los referéndums son impulsivos. Pero debilita la democracia directa si crees que el pueblo debe poder cambiar su Constitución sin que el Congreso lo bloquee.
Y en Perú, donde ha habido varios intentos de reforma constitucional en los últimos años, esto probablemente va a generar mucha tensión política.
¿Qué pasa ahora con el proyecto de Perú Libre sobre la Asamblea Constituyente?
El artículo no lo dice. Solo menciona que estaban recolectando firmas cuando esto se aprobó.
Der Puls
- La Comisión de Constitución aprobó por estrecho margen —11 a 6— una exigencia que bloquea el camino directo de los ciudadanos hacia la reforma constitucional vía referéndum.
- La urgencia política es clara: legisladores de Perú Libre recolectaban firmas para convocar una Asamblea Constituyente, y este proyecto levanta una barrera legislativa justo frente a ese intento.
- El Congreso se convierte ahora en filtro obligatorio: sin su aprobación previa con mayoría absoluta, ninguna reforma constitucional puede someterse a votación popular.
- Los defensores del proyecto invocan la estabilidad institucional; sus críticos denuncian que se debilita la democracia directa y se concentra el poder de cambio en manos del Legislativo.
- El proyecto aún debe recorrer otras etapas antes de ser ley, pero su aprobación en comisión ya marca el tono del debate constitucional peruano para los meses venideros.
En el Perú de noviembre de 2021, el Congreso avanzó un paso hacia la centralización del poder de reforma constitucional: la Comisión de Constitución aprobó, con once votos a favor, que ninguna reforma a la Carta Magna pueda llegar al pueblo mediante referéndum sin haber pasado antes por una mayoría absoluta del Legislativo. La medida, impulsada desde Fuerza Popular en respuesta a los esfuerzos de Perú Libre por convocar una Asamblea Constituyente, convierte al Congreso en guardián obligatorio de cualquier cambio institucional profundo. En la tensión eterna entre la soberanía popular directa y la mediación representativa, el Perú acaba de inclinar la balanza hacia esta última.
A mediados de noviembre de 2021, la Comisión de Constitución y Reglamento del Congreso peruano aprobó un proyecto de ley que redefine las reglas del juego para reformar la Constitución. Con once votos a favor, seis en contra y una abstención, la comisión estableció que cualquier reforma constitucional que aspire a ser sometida a referéndum deberá haber sido aprobada primero por el Congreso con mayoría absoluta de sus miembros.
La iniciativa fue impulsada por Patricia Juárez, presidenta de la comisión y legisladora de Fuerza Popular. El proyecto modifica dos artículos de la Ley 26300 —la norma que regula los derechos de participación ciudadana en el Perú— para exigir que todo referéndum constitucional respete el artículo 206 de la Constitución y que la convocatoria electoral solo proceda si el Congreso así lo dispone.
El contexto político es inseparable de la medida: legisladores de Perú Libre recolectaban firmas para impulsar un referéndum que habilitara una Asamblea Constituyente, un mecanismo capaz de reescribir la Constitución desde sus cimientos. El proyecto aprobado erige una barrera legislativa directamente frente a ese tipo de iniciativas, transformando al Congreso en un paso obligatorio que antes no existía con la misma claridad.
La disputa de fondo es filosófica y política a la vez: quienes apoyan el cambio argumentan que protege la estabilidad constitucional; quienes lo rechazan ven en él un retroceso de la democracia directa y una concentración del poder reformador en el Legislativo. El proyecto aún debe superar otras instancias antes de convertirse en ley, pero su aprobación en comisión ya anticipa un debate intenso sobre los límites entre la soberanía popular y la mediación representativa en el Perú.
La Comisión de Constitución y Reglamento del Congreso peruano aprobó a mediados de noviembre un proyecto de ley que altera fundamentalmente cómo pueden reformarse los artículos de la Constitución. La votación fue cerrada: once votos a favor, seis en contra y una abstención. Lo que se aprobó es una exigencia nueva: cualquier reforma constitucional que se someta a referéndum debe haber sido aprobada primero por el Congreso con mayoría absoluta de sus miembros.
La iniciativa proviene de Patricia Juárez, presidenta de la comisión y legisladora de Fuerza Popular. El proyecto modifica dos artículos de la Ley 26300, que es la norma que rige los derechos de participación y control ciudadanos en el Perú. En el artículo 40, se añade una restricción: solo pueden ir a referéndum aquellas reformas constitucionales que respeten lo que dice el artículo 206 de la Constitución, que a su vez establece que toda reforma debe pasar primero por el Congreso con mayoría absoluta. El artículo 44 también se modifica para aclarar que cualquier referéndum sobre una reforma constitucional será convocado por la autoridad electoral únicamente si el Congreso lo dispone.
Esta aprobación no ocurre en el vacío. Legisladores de la bancada Perú Libre estaban en ese momento recolectando firmas para impulsar un referéndum que permitiera convocar a una Asamblea Constituyente, un mecanismo que podría reescribir la Constitución desde cero. El proyecto aprobado por la comisión levanta una barrera legislativa nueva frente a ese tipo de iniciativas ciudadanas. Ya no basta con juntar firmas y pedir un referéndum: ahora el Congreso debe aprobar primero la reforma que se quiere someter a votación popular.
La medida restringe lo que se conoce como democracia directa o participación ciudadana sin intermediarios. Antes, los ciudadanos podían, en teoría, impulsar cambios constitucionales mediante referéndum con menos obstáculos legislativos. Ahora, el poder legislativo se convierte en un filtro obligatorio. Quienes apoyan el proyecto argumentan que esto protege la estabilidad constitucional y evita reformas apresuradas. Quienes se oponen ven en ello un debilitamiento de los mecanismos de participación directa y una concentración del poder de reforma en manos del Congreso.
El proyecto aún debe pasar por otras instancias legislativas antes de convertirse en ley. Pero su aprobación en comisión marca un punto de inflexión en cómo el Congreso peruano está pensando el equilibrio entre la soberanía legislativa y la participación ciudadana directa en asuntos constitucionales. En un país donde los intentos de reforma institucional han sido frecuentes y a menudo conflictivos, esta decisión probablemente generará debate intenso en los próximos meses.
Bemerkenswerte Zitate
Toda reforma constitucional debe ser aprobada por el Congreso con mayoría absoluta del número legal de sus miembros— Artículo 206 de la Constitución Política del Perú