Comisión aprobó restricción a reformas constitucionales vía referéndum

El Congreso tendría que autorizar primero cualquier reforma constitucional
El proyecto aprobado bloquea la ruta de referéndums ciudadanos sin aprobación legislativa previa.
Mark

¿Por qué una comisión parlamentaria estaría votando para restringir su propio poder de reforma constitucional? Parece contradictorio.

Mimi

No es que restrinjan su poder, sino que lo consolidan. El proyecto no elimina la capacidad del Congreso de reformar la Constitución; la refuerza. Ahora cualquier reforma, incluso si los ciudadanos la impulsan por referéndum, necesitaría aprobación legislativa primero.

Luke

Pero hay que ser precisos aquí. El Congreso ya tenía ese poder bajo el artículo 206. Lo que cambia es el orden del proceso y quién puede iniciarlo. Antes, los ciudadanos podían recolectar firmas para un referéndum sin aprobación previa. Ahora no.

Mark

Entonces esto es específicamente una respuesta a Perú Libre y su iniciativa de Asamblea Constituyente.

Mimi

Exactamente. Perú Libre estaba recolectando firmas para un referéndum que permitiera convocar una Asamblea Constituyente. Eso habría sido un cambio institucional profundo sin pasar por el Congreso. Este proyecto lo bloquea.

Luke

Aunque hay que notar que el proyecto aún necesita pasar por el pleno. Once votos en comisión no es lo mismo que mayoría en el Congreso completo. Y la votación en comisión fue bastante cerrada: once a favor, seis en contra.

Mark

¿Qué significa eso para los ciudadanos que quieren cambios constitucionales?

Mimi

Significa que ahora dependen del Congreso. Si el Congreso no quiere una reforma, los ciudadanos no pueden forzarla a través de referéndum, aunque reúnan todas las firmas necesarias.

Luke

Aunque, nuevamente, esto asume que el proyecto se convierte en ley. Todavía está en proceso legislativo. Y hay una pregunta más profunda: ¿es esto una limitación legítima de la democracia directa o una protección contra cambios impulsivos? Eso depende de quién responda.

  • La Comisión de Constitución aprobó con 11 votos a favor un proyecto que obliga a que cualquier reforma constitucional sea autorizada por el Congreso antes de poder someterse a referéndum.
  • La medida bloquea directamente la estrategia de Perú Libre, que recolectaba firmas ciudadanas para convocar una Asamblea Constituyente sin pasar por aprobación legislativa.
  • Los artículos 40 y 44 de la Ley 26300 serían reescritos para cerrar esa puerta: solo el Congreso, por mayoría absoluta, podría habilitar un referéndum constitucional.
  • La votación reveló una fractura clara entre bancadas de centro y derecha —a favor del filtro— y legisladores progresistas que defienden el referéndum como herramienta de poder ciudadano directo.
  • El proyecto aún debe superar el debate en el pleno, donde la disputa sobre quién tiene el derecho de reescribir las reglas del juego promete intensificarse.

En el Perú de noviembre de 2021, el Congreso avanzó un paso hacia la centralización del poder constituyente: la Comisión de Constitución aprobó exigir que toda reforma a la Carta Magna pase primero por el filtro legislativo antes de llegar al pueblo. La medida, impulsada desde Fuerza Popular, responde directamente a los esfuerzos de Perú Libre por abrir una vía ciudadana hacia una Asamblea Constituyente. En el fondo, la pregunta que esta votación plantea es antigua y nunca resuelta del todo: ¿quién custodia las llaves del cambio institucional?

A mediados de noviembre de 2021, la Comisión de Constitución y Reglamento del Congreso peruano aprobó un proyecto de ley que impone un requisito legislativo previo a toda reforma constitucional que pretenda llegar a referéndum. La propuesta, presentada por la presidenta de la comisión, Patricia Juárez de Fuerza Popular, obtuvo once votos a favor, seis en contra y una abstención.

El cambio modifica los artículos 40 y 44 de la Ley de Derechos de Participación y Control Ciudadanos para establecer que ninguna reforma a la Constitución podrá someterse a votación popular sin que el Congreso la apruebe primero con mayoría absoluta. La convocatoria a referéndum constitucional quedaría reservada exclusivamente a disposición del Parlamento, cerrando otras vías de iniciativa.

El contexto político es inseparable de la norma. Legisladores de Perú Libre recolectaban en ese momento firmas para impulsar un referéndum que habilitara una Asamblea Constituyente, mecanismo que bajo las reglas vigentes no requería aprobación previa del Congreso. El proyecto aprobado clausura precisamente esa ruta, convirtiendo al Parlamento en guardián obligatorio de cualquier reforma profunda.

La división en la votación traza una línea entre quienes ven el filtro legislativo como una garantía de deliberación y quienes lo interpretan como un cerrojo que concentra el poder de cambio institucional en manos de una legislatura que puede resistirse a él. El proyecto avanza ahora hacia el pleno, donde ese debate promete ser más encendido.

La Comisión de Constitución y Reglamento del Congreso peruano aprobó a mediados de noviembre un proyecto de ley que impone un filtro legislativo obligatorio a toda reforma constitucional antes de que pueda ser sometida a votación popular. Con once votos a favor, seis en contra y una abstención, la comisión respaldó la propuesta presentada por su presidenta, Patricia Juárez de Fuerza Popular, que modifica dos artículos clave de la Ley de Derechos de Participación y Control Ciudadanos.

El cambio es específico y de alcance constitucional. Los artículos 40 y 44 de la Ley 26300 serían reformados para establecer que cualquier reforma a la Constitución Política solo podrá llegar a referéndum si el Congreso la aprueba primero con mayoría absoluta. El artículo 40 incorporaría un requisito explícito: que las reformas sometidas a referéndum respeten el artículo 206 de la Constitución, que ya exige aprobación legislativa con mayoría absoluta. El artículo 44 sería precisado para aclarar que la convocatoria a referéndum sobre reformas constitucionales ocurriría únicamente "por disposición del Congreso", eliminando así otras vías de iniciativa.

Esta restricción no es abstracta. En el momento de la votación, legisladores de la bancada Perú Libre estaban recolectando firmas ciudadanas para impulsar un referéndum que permitiera convocar a una Asamblea Constituyente, un mecanismo de reforma profunda que no requeriría aprobación previa del Congreso bajo las reglas actuales. El proyecto aprobado por la comisión bloquearía precisamente esa ruta: aunque los ciudadanos reunieran las firmas necesarias, el Congreso tendría que autorizar primero cualquier reforma constitucional antes de que pudiera someterse a votación popular.

La votación en la comisión refleja una división clara. Los once votos a favor vinieron principalmente de bancadas de centro y derecha, mientras que seis legisladores votaron en contra, presumiblemente de bancadas progresistas que ven en los referéndums un mecanismo de poder ciudadano directo. Una abstención sugiere algún grado de indecisión o desacuerdo interno dentro de alguna bancada.

El proyecto ahora debe avanzar hacia el pleno del Congreso, donde enfrentará un debate más amplio. La medida toca un nervio político fundamental: quién tiene el poder de cambiar las reglas del juego institucional. Para sus promotores, la aprobación legislativa previa es un resguardo contra reformas constitucionales impulsadas por movimientos populares sin suficiente deliberación. Para sus críticos, es un cerrojo que concentra el poder de reforma en manos del Congreso, limitando la capacidad de los ciudadanos de impulsar cambios institucionales profundos cuando la legislatura se resiste.

Toda reforma constitucional debe ser aprobada por el Congreso con mayoría absoluta del número legal de sus miembros
— Artículo 206 de la Constitución Política del Perú
Envie de l'histoire complète ? Lire l'original sur Diario Correo ↗
Nous contacter FAQ