Colapinto rueda en Sepang con miras a la carrera de este domingo

Polvo cubría la pista, y la adherencia era escasa
Sepang llevaba nueve años sin recibir Fórmula 1, y el estado del pavimento reflejaba ese abandono.
Mark

¿Por qué Colapinto no se enfoca en la clasificación si está en el mismo entrenamiento que sus compañeros?

Mimi

Porque tiene una sanción de quince puestos. Va a salir último de todas formas, así que no importa dónde clasifique. Lo que importa es que el auto esté bien puesto a punto para la carrera.

Luke

Pero eso es una decisión táctica, ¿no? ¿Quién dice que no podría mejorar su posición relativa dentro de esos últimos lugares si clasifica mejor?

Mimi

Claro, pero con una sanción tan grande, los ingenieros prefieren usar el tiempo para entender cómo se comporta el Alpine en condiciones de carrera. Es más práctico.

Mark

¿Y el circuito? Sepang no ha tenido Fórmula 1 en nueve años. ¿Eso afecta mucho?

Mimi

Mucho. La pista está sucia, sin adherencia. Colapinto está levantando polvo cada vez que pasa. Es como rodar en una pista nueva.

Luke

Pero los otros pilotos tienen el mismo problema. ¿Hay algo que lo ponga en desventaja específicamente?

Mimi

No, todos están en la misma situación. Lo que sí es que con tan pocos autos en pista en los entrenamientos tempranos, hay menos datos comparativos.

Mark

¿Qué significa que sus tiempos estén cuatro segundos por debajo del viernes?

Mimi

Que la pista está mucho más sucia. Conforme pasen más autos, la adherencia mejorará y los tiempos bajarán.

Luke

¿Y la lluvia? Los pronósticos hablaban de precipitaciones.

Mimi

Por ahora no hay lluvia. Pero Sepang es impredecible. Puede cambiar rápido.

Mark

¿Entonces el domingo es una incógnita?

Mimi

Completamente. Colapinto tendrá que remontar desde el último lugar en un circuito que nadie ha visto en años, posiblemente con lluvia. Es un desafío enorme.

  • El asfalto de Sepang, abandonado durante casi una década, apenas ofrece adherencia, y los autos levantan suciedad visible al pasar, convirtiendo cada vuelta en una negociación con una pista que aún no ha despertado.
  • Colapinto marca 1m37s161 en su segundo intento y supera a Leclerc por más de seis décimas, pero los tiempos del viernes siguen siendo inalcanzables, recordando que el circuito todavía no está listo para mostrar su mejor cara.
  • Una sanción de quince posiciones obliga al argentino a replantear por completo su fin de semana: mientras Gasly afina el auto para clasificar bien, Colapinto trabaja exclusivamente para la carrera del domingo.
  • Partiendo desde el último lugar a las cuatro de la mañana hora de Buenos Aires, Colapinto tendrá que remontar en la decimosexta fecha de la temporada en uno de los circuitos más exigentes del calendario.

En el circuito de Sepang, resucitado tras nueve años de silencio en la Fórmula 1, Franco Colapinto rueda con su Alpine A526 no para conquistar la clasificación, sino para comprender una pista cubierta de polvo y tiempo olvidado. El piloto argentino carga con una sanción de quince puestos que lo condena a partir último el domingo, transformando cada vuelta de entrenamiento en un acto de preparación paciente más que de exhibición. En la adversidad, Colapinto busca lo que todo corredor necesita antes de remontar: conocer el terreno.

Franco Colapinto tomó la pista de Sepang a media mañana del sábado, apenas diecisiete minutos después de iniciado el tercer entrenamiento libre. Circulando detrás de Lando Norris, registró 1m37s161 en su segundo giro, tiempo suficiente para superar a Charles Leclerc por más de seis décimas. Sin embargo, las referencias del viernes, marcadas por Verstappen y el propio Leclerc, seguían muy por encima de lo que el pelotón lograba en esa sesión matutina.

El motivo era evidente: Sepang llevaba nueve años sin recibir la Fórmula 1, y el pavimento lo acusaba. El polvo cubría la pista y la adherencia era mínima. Los autos levantaban suciedad al pasar, dejando en claro cuánto tiempo había transcurrido desde la última carrera. Sergio Pérez y Colapinto fueron los primeros en salir, aunque ambos registraron tiempos casi cuatro segundos más lentos que los del día anterior.

Pierre Gasly, compañero de Colapinto en Alpine, superó al argentino por más de un segundo en su primer intento. Pero la diferencia entre ambos iba más allá de los cronómetros: Gasly podía prepararse para la clasificación, mientras que Colapinto enfrentaba una sanción de quince puestos de retraso que lo condenaría a partir último el domingo. Con esa realidad, el argentino orientó todo su trabajo hacia la carrera, buscando poner a punto el Alpine A526 para remontar posiciones cuando llegara el momento.

La carrera del Gran Premio de Malasia, decimosexta fecha de la temporada, comenzará el domingo a las cuatro de la mañana hora de Buenos Aires. Para Colapinto, cada vuelta en Sepang es una lección sobre un circuito casi olvidado, y una apuesta silenciosa por la remontada.

Franco Colapinto rodaba en Sepang a media mañana del sábado, apenas diecisiete minutos después de que comenzara el tercer entrenamiento del fin de semana. Circulaba detrás de Lando Norris, en su segundo paso por la pista, cuando marcó 1m37s161. Fue suficiente para dejar atrás el tiempo de Charles Leclerc en el Ferrari por seiscientas once milésimas. Aún así, ninguno de estos registros se acercaba a lo que los pilotos habían logrado el viernes anterior, cuando Max Verstappen y Leclerc habían establecido las referencias del día.

Sepang, el circuito malayo ubicado cuarenta kilómetros al sur de Kuala Lumpur, llevaba nueve años sin recibir una carrera de Fórmula 1. El pavimento lo mostraba. Polvo cubría la pista, y la adherencia era escasa. Cuando Colapinto pasaba, levantaba suciedad del asfalto, dejando visible cuánta mugre se había acumulado en esos años de abandono. El circuito necesitaba ser engomado, necesitaba que decenas de autos lo rodaran para limpiar la superficie. Por el momento, pocos corredores estaban en pista. Sergio Pérez y Colapinto fueron los madrugadores de la sesión. El mexicano registró 1m41s252, pero el argentino lo superó ampliamente con 1m39s417. Aún así, ambos tiempos estaban casi cuatro segundos por debajo de lo que se había visto el viernes.

La previsión meteorológica había advertido sobre lluvias. Sepang, con su intenso calor y humedad, es un lugar donde las precipitaciones son frecuentes. Pero en la mañana del sábado, el sol brillaba sobre el trazado malayo, contradiciendo los pronósticos.

Pierre Gasly, compañero de Colapinto en Alpine, también rodaba. En su primer registro superó al argentino por más de un segundo, marcando 1m38s241. A diferencia de Colapinto, Gasly podía permitirse el lujo de enfocarse en preparar el auto para la clasificación, buscando una buena posición de salida. Colapinto no tenía esa opción.

El piloto argentino enfrentaba una sanción de quince puestos de retraso en la largada. Eso significaba que partiría último en la carrera del domingo, que comenzaría a las cuatro de la mañana hora de Buenos Aires. Con esa realidad sobre la mesa, no tenía sentido que Colapinto dedicara sus esfuerzos a calibrar el Alpine A526 para la sesión de clasificación, que se disputaría más tarde ese sábado a las cinco de la tarde. En cambio, su estrategia era poner a punto el auto para la competencia en sí, para la carrera que entregaría los puntos en esta decimosexta fecha de la temporada.

El tercer y último entrenamiento se desarrollaría desde la 1:30 de Argentina, con una duración de una hora. Sería transmitido por Fox Sports y Disney+. Para Colapinto, era una oportunidad más para conocer mejor un circuito que no había visto en casi una década, y para preparar un auto que tendría que remontar desde la última posición cuando sonara el semáforo verde el domingo.

Colapinto pierde sentido dirigir los esfuerzos a calibrar el auto para la prueba de clasificación, enfocándose en poner a punto su Alpine A526 para la competencia que entregará los puntos
— Estrategia del equipo Alpine
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