Cobertura de vacuna contra influenza en niños chilenos apenas alcanza 60%: Sochipe alerta

Niños menores de cinco años y adultos mayores quedan expuestos a riesgo de complicaciones graves e incluso muerte por influenza debido a baja cobertura vacunal.
La influenza no es un resfrío menor; puede matar a los más vulnerables
Carrasco explica por qué la baja percepción de riesgo es el verdadero obstáculo para la vacunación.

En Chile, solo seis de cada diez niños menores de cinco años han recibido la vacuna contra la influenza, una cifra que la Sociedad Chilena de Pediatría considera peligrosamente insuficiente. La brecha entre el 60,54% alcanzado y el 80% recomendado no es un fallo de infraestructura, sino de percepción: la sociedad subestima una enfermedad que, en los más vulnerables, puede ser mortal. Con julio aproximándose como el mes de mayor circulación viral, la distancia entre lo que la ciencia ofrece y lo que la comunidad acepta cobra un peso humano concreto.

  • La cobertura vacunal contra influenza en menores de cinco años se detiene en 60,54%, dejando a casi cuatro de cada diez niños sin protección ante un virus en plena expansión.
  • Los servicios de urgencia ya registran un aumento sostenido de consultas por infecciones respiratorias agudas, con el rinovirus y la influenza como principales responsables.
  • Julio se perfila como el pico más crítico de la temporada, y el sistema sanitario enfrenta esa presión con una población objetivo que aún no alcanza el umbral mínimo de protección colectiva.
  • La Sociedad Chilena de Pediatría llama a reforzar la comunicación dirigida específicamente a padres, cuidadores y entornos de niños, embarazadas y adultos mayores, reconociendo que la responsabilidad es compartida y que hoy no se está cumpliendo.

Jorge Carrasco, presidente de la Sociedad Chilena de Pediatría, advierte que apenas el 60,54% de los niños menores de cinco años en Chile ha recibido la vacuna contra la influenza, una cifra muy inferior al 80% que las autoridades sanitarias consideran el umbral mínimo para una protección comunitaria efectiva. El problema no es la disponibilidad de la vacuna: es que la población no la busca.

La campaña nacional ha alcanzado el 75,42% de su población objetivo, pero los grupos más rezagados son precisamente los más vulnerables. Los adultos mayores presentan una cobertura de apenas 60,35%, casi idéntica a la de los niños pequeños. Carrasco atribuye esta realidad a una percepción distorsionada del riesgo: muchas familias siguen viendo la influenza como un simple resfrío, sin comprender que en niños y ancianos puede derivar en complicaciones graves o incluso la muerte.

Mientras tanto, los hospitales reportan un aumento progresivo de consultas y hospitalizaciones por infecciones respiratorias agudas. El sistema aún no colapsa, pero la tendencia apunta hacia arriba, y julio se perfila como el mes más crítico de la temporada.

Carrasco ha hecho un llamado a reforzar la comunicación pública con mensajes dirigidos específicamente a quienes más lo necesitan: niños, embarazadas y adultos mayores. Pero también ha sido enfático en que la responsabilidad no recae solo en el Estado. Los padres y cuidadores tienen un rol activo que, por ahora, no está siendo asumido con la urgencia que la situación exige.

Jorge Carrasco, presidente de la Sociedad Chilena de Pediatría, está preocupado. No por una enfermedad nueva o desconocida, sino por algo que debería ser controlable: apenas seis de cada diez niños menores de cinco años en Chile han recibido la vacuna contra la influenza. El número exacto es 60,54%, y según Carrasco, es insuficiente. Deja a los niños expuestos a riesgos que podrían evitarse.

En el contexto más amplio, la campaña de vacunación nacional contra la influenza ha alcanzado el 75,42% de su población objetivo. Suena mejor que el 60%, pero sigue siendo lejano del 80% que las autoridades sanitarias consideran necesario. Los grupos que más rezagan son precisamente los más vulnerables: menores de cinco años y adultos mayores, estos últimos con una cobertura de apenas 60,35%. No es un problema de acceso a la vacuna. Es un problema de que la gente no la busca.

Carrasco lo atribuye a una "baja percepción de riesgo" en la población. Muchas personas todavía ven la influenza como un resfrío común, algo que se pasa en una semana. No entienden que en niños pequeños y en adultos mayores, la influenza puede provocar complicaciones graves. Puede matar. Mientras tanto, el virus circula cada vez más. Los servicios de urgencia reportan más consultas por infecciones respiratorias agudas. Los hospitales admiten más pacientes. El rinovirus y la influenza son los principales culpables. El sistema aún no colapsa, pero la tendencia es clara: va hacia arriba. Julio se perfila como el mes más crítico.

Lo que preocupa a Carrasco no es solo el número. Es lo que el número representa: una brecha entre lo que la medicina sabe que funciona y lo que la población está dispuesta a hacer. Las autoridades fijaron un objetivo del 80%. No es arbitrario. Es el umbral donde la protección comunitaria comienza a ser efectiva. Estamos 20 puntos porcentuales por debajo.

Carrasco ha hecho un llamado a reforzar la comunicación pública, pero con un enfoque específico: niños, embarazadas y adultos mayores. No es un mensaje genérico para todos. Es un mensaje para quienes más lo necesitan. También ha sido claro en algo más: la responsabilidad no es solo del Estado. Los padres, los cuidadores, los adultos que rodean a estos niños vulnerables también tienen un rol. Es una responsabilidad compartida que, por ahora, no está siendo compartida lo suficiente.

Este nivel es insuficiente y deja a niños expuestos a riesgos
— Jorge Carrasco, presidente de la Sociedad Chilena de Pediatría
La baja adhesión se debe a una percepción insuficiente del riesgo, considerando la influenza como un resfrío menor
— Jorge Carrasco
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué crees que la gente no vacuna a sus hijos contra la influenza si es tan fácil?

Model

Porque la influenza no asusta. Un niño se resfría, se mejora en una semana, y la vida sigue. Nadie ve el cuadro grave hasta que le toca vivirlo.

Inventor

Pero los pediatras lo saben. ¿No debería ser suficiente?

Model

Debería, pero no lo es. El conocimiento de un médico no viaja automáticamente a la mente de un padre ocupado. Hay que repetirlo, contextualizarlo, hacerlo personal.

Inventor

¿Qué pasaría si la cobertura sigue en 60%?

Model

Julio será difícil. Más niños hospitalizados. Algunos con complicaciones que pudieron prevenirse. El sistema aguanta, pero el costo humano crece.

Inventor

¿Es un problema solo de comunicación?

Model

No. También es de confianza, de acceso real, de prioridades. Pero sí, comunicar mejor es donde se puede empezar ahora.

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