En los mercados de Bombay, Coal India protagonizó una jornada que recuerda cómo los números pueden contar historias distintas según quién los lea: la producción cayó, pero las ventas crecieron, los inventarios tocaron mínimos de tres años y el mercado respondió con alzas de entre 3% y 4%. En el fondo, lo que los inversores celebraron no fue la abundancia del carbón extraído, sino la velocidad con que el mundo lo consume. La empresa, además, mira hacia 2030 con la ambición de quien sabe que la energía es el pulso de una economía en expansión.