Cada verano, el calor y la humedad transforman el cuerpo humano en un terreno más vulnerable, y las mujeres lo sienten con especial intensidad a través de la cistitis, una infección urinaria que aumenta hasta un 20% durante los meses estivales. El doctor Nemesio Prieto, urólogo del Hospital Quirónsalud Bizkaia, recuerda que esta vulnerabilidad no es inevitable: la hidratación, la higiene y pequeños hábitos cotidianos pueden inclinar la balanza a favor de la salud. En el fondo, cuidar el cuerpo en verano es también una forma de preservar la libertad de disfrutarlo.