En Chile, la cirugía robótica ha crecido silenciosamente durante más de una década, acumulando miles de intervenciones y beneficios clínicos comprobados. Sin embargo, el cirujano James Hamilton advierte que la presencia de un robot en un quirófano no garantiza seguridad: lo que determina el resultado es la profundidad de la formación del profesional que lo opera. En un país sin legislación integral ni registros públicos de experiencia médica, los pacientes navegan a ciegas en un mercado donde el marketing puede pesar más que la preparación real.
Cirugía robótica avanza en Chile, pero falta capacitación y controles regulatorios
Hamilton advierte que la falta de preparación ya ha provocado complicaciones serias en Chile y otros países, con potencial para grave deterioro de salud, muerte y consecuencias familiares y económicas significativas.