En los mercados financieros, las grandes fusiones rara vez cierran todas las puertas a la incertidumbre: cuando Cirsa anunció su absorción por la italiana Lottomatica, sus acciones se dispararon casi un 20 por ciento en una sola jornada, y sin embargo el consenso unánime de analistas sugiere que el precio aún no refleja el valor real de la compañía. La operación, estructurada como un canje de títulos y acompañada de dividendos extraordinarios sustanciales, invita a los inversores a ponderar no solo lo que se gana, sino también lo que permanece abierto: la salida inminente de Blackstone y la de