Chile atraviesa una transformación silenciosa en sus carreteras: en apenas dos años, los vehículos eléctricos pasaron de representar el 2,5% al 10% del mercado automotriz, y más de cinco mil unidades se vendieron solo en el primer semestre de 2026. Este salto tecnológico trae consigo una pregunta que cada conductor debe aprender a responder: cómo habitar bien una nueva forma de moverse. La respuesta, según quienes conocen el sector, no está en la ingeniería sino en el hábito y la previsión.