Cilia Flores, figura central del poder venezolano durante décadas y esposa del depuesto Nicolás Maduro, invoca ahora su fragilidad humana ante un tribunal de Nueva York: a sus 69 años y tras meses de detención federal, solicita que su cuerpo enfermo sea custodiado en una residencia privada en lugar de una celda. El caso condensa una tensión antigua entre la dignidad médica del acusado y las exigencias de la justicia, mientras el tribunal pondera si el deterioro cardíaco documentado justifica alterar las condiciones de una detención que el Estado considera de alto riesgo.
Cilia Flores pide arresto domiciliario en Nueva York por problemas cardíacos
Cilia Flores ha experimentado deterioro de salud durante su detención, incluyendo episodios cardíacos graves desde su captura en enero de 2026.