Cuando la luz deja de llegar al cerebro porque las células que la captan han muerto, la oscuridad parece definitiva. Pero investigadores del Instituto de Bioingeniería de Cataluña han diseñado moléculas fotosensibles —llamadas prosthe6— que, administradas mediante simples gotas oftálmicas, devuelven señales visuales a retinas dañadas aprovechando los circuitos neuronales que sobreviven a la enfermedad. En animales con degeneración retiniana, el tratamiento restauró respuestas visuales naturales sin cirugía ni modificación genética, sugiriendo que la pérdida de visión podría, algún día, tratars