Dos especies de aves emiten sonidos de 120+ decibelios, equiparables a herramientas de construcción, según estudio de la Universidad de Massachusetts Amherst. El campanero blanco sigue siendo el récord oficial con 125 decibelios, pero la medición depende del criterio utilizado para definir 'ruidoso'.
Científicos identifican dos aves entre las más ruidosas del mundo con sonidos de 120+ decibelios
Existe otro mecanismo aún desconocido que permite a las aves emitir sonidos tan potentes
¿Por qué importa saber cuál es el ave más ruidosa del mundo? Parece un dato curioso pero sin consecuencias reales.
Importa porque entender cómo estas aves producen sonidos tan extremos nos ayuda a comprender los límites de la biología. Estos pájaros cantan más fuerte que animales mucho más grandes, lo que significa que hay mecanismos que aún no comprendemos.
Pero hay que ser cuidadoso aquí. El estudio midió 123 especies. Eso es una fracción muy pequeña de las aproximadamente 10,000 especies de aves que existen. ¿Cuántas otras aves potencialmente más ruidosas no fueron medidas?
Entiendo. Entonces, ¿el campanero blanco sigue siendo oficialmente el más ruidoso?
Técnicamente sí, porque Guinness lo reconoció con 125 decibelios. Pero el campanero de garganta desnuda alcanzó casi 131 decibelios en su pico máximo individual. La pregunta es qué criterio usas para medir.
Exacto. Y eso es lo que el estudio revela: no hay una respuesta única. Depende de si mides el promedio, el pico máximo, o el intervalo de 20 milisegundos. Eso no es una debilidad del estudio, es una debilidad de la pregunta misma.
¿Entonces por qué estas aves evolucionaron para ser tan ruidosas?
Esa es la pregunta que los investigadores no pudieron responder completamente. Esperaban que los pájaros campana fueran ruidosos porque viven en bosques densos, pero la chuña de patas rojas es igual de ruidosa y vive en espacios abiertos. Los motivos no son obvios.
Y eso sugiere que hay factores ambientales o evolutivos que aún no comprendemos. El estudio abre más preguntas de las que cierra, lo cual es honesto pero también significa que no deberíamos sacar conclusiones definitivas sobre por qué estas aves cantan así.
O Pulso
- Campanero de garganta desnuda y chuña de patas rojas emiten cantos de 120+ decibelios
- Campanero blanco mantiene el récord oficial con 125 decibelios según Guinness World Records
- Estudio midió 123 especies de aves entre diciembre de 2018 y enero de 2025
- Un ejemplar de campanero de garganta desnuda alcanzó casi 131 decibelios en su pico máximo
Dos especies de aves emiten sonidos de 120+ decibelios, equiparables a herramientas de construcción, según estudio de la Universidad de Massachusetts Amherst. El campanero blanco sigue siendo el récord oficial con 125 decibelios, pero la medición depende del criterio utilizado para definir 'ruidoso'.
Investigadores descubrieron que el campanero de garganta desnuda y la chuña de patas rojas emiten cantos superiores a 120 decibelios, comparables al sonido de un martillo neumático, compitiendo por el título de ave más ruidosa.
Dos aves acaban de entrar en la conversación sobre cuál es la más ruidosa del planeta, y los científicos están prestando atención. Investigadores de la Universidad de Massachusetts Amherst descubrieron que tanto el campanero de garganta desnuda como la chuña de patas rojas producen cantos que superan los 120 decibelios, un hallazgo publicado esta semana en la revista Evolution. Para entender qué significa eso: el sonido es comparable al de un martillo neumático en pleno funcionamiento, según explicó João C.T. Menezes, coautor del estudio y biólogo evolutivo que realizó esta investigación como parte de su doctorado bajo la dirección del profesor Jeff Podos.
Estos descubrimientos desafían el reinado del campanero blanco, que desde 2019 ostentaba el título oficial de ave más ruidosa del mundo con chillidos de hasta 125 decibelios, reconocimiento que le otorgó Guinness World Records. El campanero de garganta desnuda, pariente cercano del campanero blanco, emitió un grito medido a 122,4 decibelios cuando se registró desde una distancia estándar de un metro, promediado en un intervalo de 20 milisegundos. Esa presión sonora es 800 veces mayor que la de la especie más silenciosa jamás registrada: el ermitaño de garganta oscura, un colibrí cuyo canto apenas alcanza los 64,1 decibelios.
Pero aquí está el giro: determinar cuál de estas aves se lleva realmente el título depende completamente de cómo se defina la palabra "ruidoso". Un ejemplar individual de campanero de garganta desnuda alcanzó casi 131 decibelios en su pico máximo. Sin embargo, si se promedian los cantos más fuertes en un intervalo de 20 milisegundos, la chuña de patas rojas gana con casi 121 decibelios. Y si se toma el promedio del volumen máximo alcanzado en cualquier momento, el campanero blanco sigue en primer lugar con una media de 127 decibelios entre seis ejemplares. Catherine Sheard, bióloga evolutiva de la Universidad de Aberdeen que no participó en el estudio, señaló que esta ambigüedad "pone de relieve las dificultades para medir la intensidad del sonido".
Para llegar a estos descubrimientos, el equipo midió las vocalizaciones de 123 especies de aves en Massachusetts y Brasil entre diciembre de 2018 y enero de 2025. Los cantos de 113 de esas especies nunca antes habían sido registrados. El trabajo de campo presentó desafíos considerables: los investigadores necesitaban saber exactamente a qué distancia se encontraba cada ave cuando cantaba, porque la distancia afecta directamente cómo se percibe la intensidad del sonido. Frecuentemente escuchaban a un ave pero no podían verla, y cuando finalmente la localizaban, el animal volaba o dejaba de cantar por completo. Para resolver esto, utilizaron telémetros láser —las mismas herramientas que usan los golfistas para medir distancias— lo que les permitió registrar simultáneamente el volumen y la distancia.
Una vez ajustados los datos para compensar el ruido de fondo y la distancia, los investigadores descubrieron un patrón claro: las aves más grandes y aquellas con aberturas bucales más amplias tendían a cantar con mayor intensidad. Menezes explicó que "las aves más grandes poseen músculos más voluminosos, capaces de generar mayores presiones internas que, en última instancia, producen sonidos más potentes", y que "las bocas más anchas permiten que se irradie más energía hacia el entorno". Sin embargo, algunas aves cantan más fuerte que animales significativamente más grandes, como elefantes, leones o bisontes, lo que sugiere que existe otro mecanismo aún desconocido que explica estas vocalizaciones extraordinarias.
Lo que sigue siendo un misterio es por qué algunas especies han evolucionado para producir estos sonidos extremos. Los investigadores esperaban que los pájaros campana, que viven en bosques densos y son poliamorosos, emitieran llamadas potentes para comunicarse a través de la vegetación y competir por parejas. Pero la chuña de patas rojas, que también produce sonidos intensos, es estrictamente monógama y vive en hábitats abiertos, lo que no encaja con esa explicación. Menezes reconoció que "aún queda mucho por responder". Sheard, por su parte, expresó que no le sorprende que un estudio de volumen "relativamente modesto" haya identificado nuevas aves con vocalizaciones potentes, y predijo que "a medida que los investigadores de campo continúen recopilando más datos, en el futuro se identificarán aún más especies con las vocalizaciones más intensas".
Citações Notáveis
La comparación más cercana con sonidos cotidianos sería un martillo neumático— João C.T. Menezes, coautor del estudio
Determinar cuál es el ave más ruidosa del mundo depende de cómo se defina 'ruidoso', lo que pone de relieve las dificultades para medir la intensidad del sonido— Catherine Sheard, bióloga evolutiva de la Universidad de Aberdeen