En un mundo donde cada alerta sísmica viaja al instante a millones de pantallas, la distancia entre el hecho geológico y la percepción colectiva se ha vuelto abismal. Científicos de Colombia y organismos como el Centro Nacional de Prevención de Desastres de México recuerdan que la Tierra ha temblado siempre con la misma cadencia: entre 15 y 20 terremotos de magnitud 7 cada año, sin anomalía reciente en el Cinturón de Fuego. Lo que ha cambiado no es la inquietud del planeta, sino la velocidad con que la humanidad se entera de ella, y con esa velocidad, también el miedo.