En el cruce entre el pasado remoto del cosmos y el presente de la ciencia argentina, Amina Helmi —nacida en Bahía Blanca y formada en La Plata— recibió el Premio Kavli en Astrofísica, el reconocimiento más alto de su disciplina, por demostrar que la Vía Láctea no surgió en calma sino a través de colisiones galácticas que dejaron huellas visibles en las estrellas de hoy. Su trabajo, compartido con investigadores de Cambridge y Estrasburgo, nos recuerda que el universo guarda en sus estructuras más antiguas la memoria de una historia violenta y transformadora. Leer el cielo, descubrió Helmi, es