En un mundo donde las infraestructuras sostienen vidas, la pregunta ya no es si las máquinas fallarán, sino si sabremos anticiparlo. Christian Struve, fundador de Fracttal, propone que la inteligencia artificial puede convertirse en ese centinela silencioso que detecta la grieta antes de que se convierta en catástrofe. Su trabajo sitúa la tecnología no como un lujo industrial, sino como una responsabilidad ética frente a los accidentes que, demasiadas veces, se atribuyen a la fatalidad cuando en realidad eran previsibles.
Christian Struve: «La IA en mantenimiento previene desgracias, no adivina el futuro»
El artículo menciona accidentes fatales como referencia (accidente de Adamuz en ferrocarriles, accidente en Lisboa con rotura de cable que causó muertes) para contextualizar la importancia de la tecnología preventiva.