BYD Argentina supera expectativas: líder en eléctricos con crecimiento acelerado

El crecimiento se está dando más rápido de lo que imaginábamos
Kimelman describe la sorpresa de BYD ante la acelerada adopción de vehículos eléctricos en el mercado argentino.

BYD lidera ventas de eléctricos en Argentina tras ocho meses, con el Dolphin Mini como bestseller durante tres meses consecutivos. La empresa genera 600 empleos, planea 20-30 puntos de venta este año y lanzará tres nuevos modelos, priorizando tecnología sobre precio.

  • BYD lidera ventas de eléctricos en Argentina tras ocho meses de llegada
  • Dolphin Mini fue el auto eléctrico más vendido durante tres meses consecutivos
  • La empresa generó más de 600 empleos en seis meses
  • Planea 20-30 puntos de venta y talleres este año
  • Lanzará tres nuevos modelos en 2026

BYD Argentina superó expectativas en sus primeros ocho meses, liderando el mercado de vehículos eléctricos e híbridos. El Country Manager Christian Kimelman proyecta dominar el mercado local hacia 2027 con innovación continua y expansión regional.

Ocho meses después de llegar a la Argentina, BYD ya lidera el mercado de vehículos eléctricos. La marca china desembarcó con una estrategia agresiva, varios puntos de venta y un portafolio que creció rápidamente: cinco modelos diferentes en segmentos que van desde citycars hasta pickups, todos cien por ciento eléctricos. Lo que sorprendió a la empresa fue la respuesta del mercado local. Esperaban que el noventa por ciento de las ventas fueran híbridos enchufables, pero los eléctricos puros capturaron una porción mucho mayor. El Dolphin Mini se convirtió en el auto eléctrico más vendido del país durante tres meses consecutivos.

Christian Kimelman, Country Manager de BYD Argentina, explicó en una entrevista realizada en el Salón del Automóvil de Beijing que el cliente argentino resultó ser tanto amante de los autos como receptivo a la tecnología. Eso facilitó el desembarco. La empresa eligió socios comerciales sólidos y trajo productos que ya lideraban a nivel mundial. El crecimiento, según Kimelman, está ocurriendo más rápido de lo que la compañía imaginaba. Cuando se le preguntó si el éxito se debía simplemente al factor novedad, respondió que BYD no depende de eso. La empresa nace de la tecnología de baterías y se desarrolla hacia la fabricación de autos. Su ciclo de innovación es corto, mucho más que el de la industria tradicional, que opera en ciclos de seis o siete años. BYD integra constantemente novedades mediante actualizaciones por aire, similar a cómo funcionan los smartphones. Eso incluye sistemas de conducción autónoma avanzada, o ADAS, y otras tecnologías que ya no son futuro sino presente.

La conducción autónoma y la infraestructura de carga son desafíos que requieren regulaciones y mejora de infraestructura. Kimelman reconoció que es difícil hacer proyecciones sobre la Argentina, pero afirmó que el futuro de la empresa será excelente porque no viene a reemplazar un modelo sino a construir un ecosistema junto con socios argentinos, empresas de carga y entes públicos. En seis meses, BYD ya generó más de seiscientos empleos. Además, la empresa está derribando mitos: el noventa y nueve por ciento de las situaciones de carga ocurren en casa, no en la vía pública. Aún así, BYD está presentando la tecnología Flash Charging para que la experiencia de carga se asimile a la de los autos de combustión.

Respecto a la conducción autónoma, Kimelman explicó que está aprendiendo cómo funcionan las funciones ADAS en Buenos Aires. Hay vías que funcionan bien y otras no, pero el usuario ya tiene un nivel de seguridad mucho más alto porque el auto corrige y prevé situaciones. En el próximo nivel, aunque no sea completamente autónomo en la Argentina, los sistemas detectarán más situaciones, como el estacionamiento remoto. En China, vio cómo mueven autos en estacionamientos complejos usando solo el celular; ese tipo de tecnología pragmática funciona bien con el perfil argentino.

La ambición de BYD es clara: ya es la número uno en vehículos eléctricos a nivel global y quiere serlo a nivel mundial. Cada país es parte de esa agenda a ritmos distintos. Este año, BYD terminará con más de veinte o treinta puntos de venta y talleres. Como filial directa, tiene los mismos procesos que la casa matriz y una integración vertical: desarrolla más del noventa por ciento del vehículo, desde el software hasta el airbag.

Sobre la posibilidad de fabricar en Argentina, Kimelman fue claro: con las reglas de juego actuales no funcionaría. Tendrían que pensar algo más, pero eso no está en la agenda hoy. BYD tiene una gran ventaja: el proyecto regional en Brasil, que será la mayor fábrica fuera de China, produciendo hasta medio millón de unidades. Si a Brasil le va tan bien, tal vez necesiten algo más y podrían ayudar, pero hoy no está en agenda.

Para este año, BYD planea lanzar al menos tres nuevos modelos. El próximo lanzamiento será a fines de junio, un modelo SUV. En el segundo semestre habrá al menos dos o tres más. La estrategia de precios es inteligente: la empresa no se destaca por precio sino por tecnología. Aunque el cupo de electrificados existe hoy, BYD ya está preparada para crecer fuera de él. La Shark, por ejemplo, ya paga los aranceles correspondientes. Kimelman reconoció que sin el cupo, el precio sube significativamente, pero la empresa seguirá siendo competitiva haciendo un balance inteligente del portafolio. El diferencial es el producto altamente tecnológico. Hay que romper el mito de que lo chino es de menor calidad; hoy casi todas las marcas tradicionales tienen vehículos cien por ciento chinos en Argentina. Es una compra inteligente por su bajo costo de uso, mantenimiento y reventa.

Sobre planes de ahorro, Kimelman explicó que es un canal muy tradicional en la Argentina, pero cuesta explicárselo a la casa matriz en China. No está en la agenda a corto plazo, aunque el equipo local intenta enseñarles estas prácticas del mercado. Lo que está claro es que BYD ve a la Argentina como un mercado estratégico. Aunque Brasil es el mercado más pujante, la Argentina ocupará un lugar predominante en la estrategia regional. BYD está presente en ciento quince países, pero solo en cuarenta como empresa propia, y la Argentina es uno de ellos. Eso marca una diferencia del rol que tiene el país para BYD. Es una empresa que crece tan rápido que es difícil hacer proyecciones a largo plazo, pero lo que parecía imposible hace unos años, un desembarco tan fuerte en la Argentina, ya es realidad.

Nos sorprendió positivamente la recepción del cliente argentino, que es muy fierrero, pero a la vez muy tecnológico
— Christian Kimelman, Country Manager de BYD Argentina
El noventa y nueve por ciento de las situaciones de carga ocurren en casa, no en la vía pública
— Christian Kimelman, Country Manager de BYD Argentina
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué el Dolphin Mini se convirtió en el auto eléctrico más vendido tan rápidamente? ¿Qué tiene que no tienen los competidores?

Model

Creo que es una combinación de factores. El precio es accesible, pero el diferencial real es la tecnología integrada. Los argentinos querían autos eléctricos, pero no sabían que existían opciones tan completas. BYD llegó con un producto maduro, no experimental.

Inventor

Kimelman dice que el noventa y nueve por ciento de las cargas ocurren en casa. ¿Eso resuelve realmente la ansiedad de autonomía que tienen los compradores?

Model

Parcialmente. Lo que BYD está haciendo es pragmático: reconoce que la infraestructura pública de carga no existe, así que posiciona el auto como algo que se carga en casa. Pero también trae Flash Charging para los casos excepcionales. Es un reconocimiento de la realidad argentina.

Inventor

¿Por qué no fabrican en Argentina si les va tan bien?

Model

Porque no lo necesitan todavía. Brasil es el juego regional grande, con una fábrica que producirá medio millón de unidades. Argentina es importante estratégicamente, pero como mercado de importación. Fabricar aquí requeriría regulaciones diferentes, cadenas de suministro locales, inversión masiva. Es demasiado pronto.

Inventor

¿Qué pasa cuando se acabe el cupo de electrificados?

Model

Eso es el verdadero test. Sin el cupo, los precios suben treinta y cinco por ciento. BYD dice que seguirá siendo competitiva, pero depende de si los argentinos siguen eligiendo tecnología cuando el precio sube. Es donde se ve si el éxito fue por novedad o por valor real.

Inventor

Los planes de ahorro son muy argentinos. ¿Por qué la casa matriz en China no los entiende?

Model

Porque en China no existen. Es un mecanismo de financiamiento muy local, muy cultural. BYD está aprendiendo a operar en Argentina, pero esos aprendizajes tardan en llegar a la casa matriz. El equipo local lo intenta, pero la burocracia corporativa es lenta.

Inventor

¿Cuál es el verdadero riesgo para BYD en Argentina?

Model

Que la novedad se disipe y que la infraestructura de carga no acompañe. También que otros competidores chinos lleguen con precios más bajos. BYD está apostando a que la tecnología y la marca sean suficientes para mantener el liderazgo. Eso es una apuesta, no una certeza.

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