En la intersección entre el placer y la ciencia, el chocolate amargo ha pasado de ser una tentación culpable a convertirse en objeto de estudio médico serio. Instituciones como Cleveland Clinic y Harvard han comenzado a trazar fronteras precisas: entre 30 y 60 gramos diarios de un chocolate con al menos 70% de cacao parecen ser la medida en que el disfrute y el beneficio potencial se encuentran. Sin embargo, como ocurre con tantas promesas de la nutrición moderna, la certeza plena aún espera más evidencia, y el consumidor navega entre recomendaciones bien intencionadas y etiquetas que no siemp