En el umbral de una nueva era de exploración lunar, China ha decidido pausar antes de avanzar. La Agencia Espacial Tripulada anunció el 23 de agosto de 2026 el aplazamiento indefinido de la misión Chang'e-7, que buscaba agua en el polo sur de la Luna como paso previo a llevar astronautas antes de 2030. La decisión, envuelta en el lenguaje de la prudencia, llega en la sombra de un cohete Larga Marcha 7A que explotó en pleno vuelo hace apenas dos semanas, recordando que la ambición humana de alcanzar otros mundos sigue siendo un ejercicio de humildad tanto como de audacia.