La misión Chang'e 7 fue cancelada 24 horas antes del despegue desde Wenchang, con el cohete CZ-5 Y14 listo en la rampa, tras problemas meteorológicos y condiciones de iluminación lunar. El polo sur lunar presenta condiciones extremas: el Sol apenas se eleva sobre el horizonte y la Tierra puede pasar meses bajo el horizonte, limitando drásticamente las ventanas de alunizaje viables.
China aplaza la misión Chang'e 7 a 2027: un freno en la carrera lunar
El polo sur no es tan grande, y es relevante quién llegará primero
¿Por qué importa tanto que Chang'e 7 se retrase a 2027? ¿No es solo un retraso de unos meses?
Porque el polo sur lunar no es como el resto de la Luna. Las ventanas de alunizaje viables son muy pocas, y quién llegue primero controla el acceso a esas zonas.
Pero espera, ¿la agencia china nunca explicó por qué canceló el lanzamiento? ¿Sabemos realmente si fue por iluminación, por un problema técnico, o por algo completamente distinto?
Tienes razón. La CMSA no ha hecho pública la razón oficial. Sabemos que el tifón fue un factor inicial, pero después de eso, el silencio.
¿Y qué pasa con los satélites retransmisores que mencionas? ¿No debería eso hacer que el alunizaje fuera más fácil?
Exacto. China tiene Queqiao 1 y 2 en órbita lunar. La NASA no tiene nada parecido. Así que si la visibilidad de la Tierra fuera el problema real, China tendría una ventaja que la NASA no tiene.
Entonces, ¿qué estamos diciendo? ¿Que probablemente hubo un problema técnico con el cohete o la sonda, pero nadie lo va a confirmar?
Es una posibilidad. O quizá China decidió cambiar de zona de alunizaje para evitar un conflicto directo con los planes de Artemisa.
¿Conflicto directo? ¿Cómo puede haber conflicto en la Luna si el Tratado del Espacio Exterior dice que nadie puede reclamar territorio?
El Tratado lo prohíbe, pero los Acuerdos Artemisa de EE.UU. crean una «zona segura» alrededor de cada nave. Eso es una reclamación de facto.
Y China no firmó esos Acuerdos, así que no está vinculada por ellos. Pero si aterriza en una zona que la NASA quería, eso podría ser un problema político.
Entonces, ¿este retraso es geopolítica disfrazada de meteorología?
Probablemente es una mezcla. Pero lo que es seguro es que el polo sur es un cuello de botella. No hay muchos lugares donde aterrizar, y todos los quieren.
Il Polso
- Cancelación 24 horas antes del despegue desde Wenchang, cohete CZ-5 Y14 en la rampa
- Aplazamiento a 2027 por condiciones de iluminación en el polo sur lunar
- Sitio de alunizaje a 36 km del polo, en el borde del cráter Shackleton
- China cuenta con dos satélites retransmisores (Queqiao 1 y 2) en órbita lunar
- Primer retraso importante del programa Chang'e desde 2017
La misión Chang'e 7 fue cancelada 24 horas antes del despegue desde Wenchang, con el cohete CZ-5 Y14 listo en la rampa, tras problemas meteorológicos y condiciones de iluminación lunar. El polo sur lunar presenta condiciones extremas: el Sol apenas se eleva sobre el horizonte y la Tierra puede pasar meses bajo el horizonte, limitando drásticamente las ventanas de alunizaje viables.
China canceló el lanzamiento de la sonda Chang'e 7 previsto para agosto, aplazándolo a 2027 debido a condiciones de iluminación en el polo sur lunar. El retraso marca la primera pausa importante del programa Chang'e y complica la carrera internacional por explorar esta región estratégica.
A veinticuatro horas del despegue, con el cohete Larga Marcha 5 Y14 ya en la rampa del Centro Espacial de Wenchang, China canceló el lanzamiento de la sonda Chang'e 7. La fecha era el 24 de agosto de 2026, y lo que debería haber sido el lanzamiento más importante del programa lunar chino ese año se convirtió en un aplazamiento sin precedentes. El tifón Narra pasaba cerca de la isla de Hainán, así que inicialmente la Agencia Espacial Tripulada China anunció un retraso de veinticuatro horas. Pero horas después, esa agencia —que asumió el control del programa Chang'e este año, sustituyendo a la agencia civil CNSA— comunicó que cancelaba el lanzamiento para toda la ventana de 2026. En los foros especializados occidentales hubo debate sobre si la misión se retrasaría a septiembre, octubre o 2027. En las redes chinas, no hubo discusión: prácticamente todos daban por sentado un aplazamiento a 2027.
La agencia no ha revelado la razón oficial del cambio ni cuándo será la próxima ventana de lanzamiento. Pero el contexto es claro: el polo sur lunar, donde Chang'e 7 estaba destinada a alunizar, presenta condiciones de iluminación que cambian radicalmente en semanas. El sitio de aterrizaje previsto se hallaba a treinta y seis kilómetros de distancia del polo, en el borde del cráter Shackleton. El problema es que el Sol apenas se eleva sobre el horizonte en esa región, lo que limita severamente la generación de energía mediante paneles solares. La Tierra, además, también está a poca altura en el cielo y, dependiendo de la zona exacta, puede pasar meses completamente bajo el horizonte. Estas libraciones lunares —los pequeños movimientos que hacen que la Tierra no esté fija en el cielo lunar— complican aún más la planificación de cualquier misión.
Estaba previsto que Chang'e 7 estudiase la zona de alunizaje desde la órbita durante tres o cuatro meses antes del descenso. Es verdad que no quedan muchas ventanas en 2026 donde las condiciones de iluminación y visibilidad con la Tierra sean adecuadas. Pero si se confirma un aplazamiento a 2027, cuesta creer que este sea el único motivo. China cuenta con dos satélites retransmisores, Queqiao 1 y 2, en órbita lunar —un recurso del que la NASA aún no dispone—, así que las condiciones de visibilidad desde la zona de alunizaje no deberían ser un requisito tan crítico. Además, es razonable asumir que la misión tiene una o varias zonas de alunizaje de reserva. Entre los sitios estudiados para Chang'e 7 figuran la cresta que conecta los cráteres Shackleton y De Gerlache, un lugar que la NASA ha priorizado para las misiones Artemisa y que probablemente explorará la primera misión del módulo lunar Blue Moon Mark 1 Endurance. También se han considerado dos sitios al norte del cráter Shoemaker. La zona original de Chang'e 7, aunque fue candidata para Artemisa en un principio, ya no está en la lista final de nueve zonas de alunizaje estadounidenses. Quizá el deseo de evitar un conflicto directo haya influido en la elección de esta zona por parte de las autoridades chinas.
Es posible que se haya detectado algún problema con el lanzador Larga Marcha 5 o con la propia sonda, aunque si fuera así sería algo visto una vez en la rampa. El CZ-7A Y16 se desintegró hace poco al pasar por Max-Q, pero ese fallo en principio no afecta al CZ-5. Sea cual sea la causa, lo fundamental es que estamos ante el primer retraso importante del programa Chang'e. No es el primero en la historia del programa —el fracaso del segundo cohete CZ-5 en 2017 retrasó el lanzamiento de Chang'e 5 hasta finales de 2020—, pero sí marca una pausa significativa. ¿Afectará este retraso al programa tripulado chino? Probablemente no, pues el programa tripulado emplea lanzadores y sistemas diferentes. Es cierto que el programa tripulado debería beneficiarse de los datos de la superficie lunar proporcionados por el orbitador de Chang'e 7, pero ahora se entiende mejor la decisión de la CMSA de lanzar un orbitador independiente que no dependa del programa Chang'e, dedicado únicamente a fotografiar las zonas de alunizaje en alta resolución.
Este aplazamiento se suma a otros retrasos en la carrera por el polo sur lunar. La misión Blue Moon Pathfinder M1 de Blue Origin también fue retrasada a 2027 tras la explosión del cohete New Glenn en la rampa. La competencia por esta región se intensifica en un contexto geopolítico complejo. Los lugares viables de alunizaje cerca del polo sur son muy limitados por las estrictas condiciones de visibilidad del Sol y la Tierra. Los Acuerdos Artemisa, liderados por Estados Unidos y que China no ha firmado, describen una «zona segura» alrededor de cualquier nave en la superficie, lo que puede convertirse en una reclamación de facto de territorio lunar. El Tratado del Espacio Exterior de la ONU impide que ninguna nación reclame directamente un pedazo de la Luna, pero los Acuerdos Artemisa dejan la puerta abierta para su apropiación indirecta a través de este mecanismo o mediante el permiso a empresas privadas occidentales para gestionar los recursos naturales lunares. La Luna sigue siendo un lugar muy grande, pero el polo sur no lo es tanto, y es relevante quién llegará primero a las zonas más interesantes.
La Chang'e 7 es la primera sonda de la cuarta generación de la familia Chang'e, que ha evolucionado desde los orbitadores Chang'e 1 y 2, pasando por las sondas de superficie Chang'e 3 y 4, hasta las misiones de retorno de muestras Chang'e 5 y 6. La Chang'e 7 usa un diseño similar al de sus predecesoras, con un orbitador y una sonda de superficie que incluye un rover y un robot saltador para estudiar los cráteres en sombra permanente del polo sur, con el objetivo de investigar la presencia de volátiles. El retraso, sin embargo, pone en cuestión la elección de este diseño, que también se usará en la próxima misión, Chang'e 8. Quizá hubiera sido mejor lanzar por separado el orbitador y dotar a la sonda de aterrizaje de un orbitador más sencillo, sin tantos instrumentos, dedicado solo a las maniobras orbitales. El aplazamiento también pone sobre la mesa un hecho ya conocido pero ahora patente: las condiciones para un alunizaje en el polo sur son mucho más rígidas que en otras zonas de la Luna, algo que puede tener consecuencias en el despliegue de la base lunar de la NASA y en las misiones tripuladas Artemisa. Se sigue sopesando la opción de hacer alunizar Artemisa IV en una zona fuera del polo sur.
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Las condiciones para un alunizaje en el polo sur son mucho más rígidas que en otras zonas de la Luna— Análisis del programa Chang'e